|

Hallan fosas de víctimas de paramilitares
La ubicación de las tumbas, en Mapiripán (a 300 kilómetros al este de Bogotá), fue revelada por un antiguo comandante paramilitar. Manuel de Jesús Piraban, alias “El Pirata”, señaló el sitio en el mapa, como parte de un acuerdo en el proceso de desarme entre el gobierno y las Autodefensas Unidas de Colombia.
Se cree que la mayoría de los cadáveres pertenecen a civiles de las localidades de La Cooperativa y San Andrés muertos en los últimos 10 años, al parecer a manos del bloque “Héroes del Meta y Guaviare”. Cinco de los restos pertenecen a niños, y al esqueleto de un hombre adulto le falta las manos, según informó el periódico colombiano El Tiempo.
Las autoridades de Bogotá buscan los cuerpos de más de 10.000 personas que se cree fueron asesinadas por los paramilitares en los últimos 20 años. Hasta ahora se han encontrado sólo 500. Alrededor de 31.000 paramilitares depusieron las armas entre 2003 y 2006 en el marco de un proceso de desarme impulsado por el gobierno.
¿Quiénes son los paramilitares y de qué están acusados?
Los paramilitares son grupos armados de derecha que crecieron en los años ‘80 para combatir a las guerrillas de izquierda en las zonas rurales de Colombia. Su rápida expansión, que incluyó a las ciudades, permitió que en 1997 se crearan las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que aglutinó a los diferentes grupos paramilitares del país.
A medida que fueron creciendo, los paramilitares dejaron de ser una fuerza defensiva y pasaron a ser un aparato ofensivo, responsable de múltiples asesinatos, matanzas, torturas, desapariciones forzadas, desplazamientos forzados, despojos de tierras, tráfico de drogas y apropiación de recursos públicos.
¿De qué se financian los paramilitares?
Inicialmente, de los aportes voluntarios de ganaderos, agricultores y empresarios. Luego, de las contribuciones obligatorias en sus zonas de influencia. Después, de las mafias de narcotraficantes que operan en muchas áreas donde hacen presencia, con las cuales en muchos casos se asociaron para producir y exportar drogas. También se han nutrido de extorsiones, secuestros y recursos públicos en municipios y departamentos.
¿Qué proceso de negociación hay entre el gobierno y los paramilitares?
Después de llegar al poder, en agosto de 2002, el presidente Álvaro Uribe anunció su intención de hacer un proceso con las AUC. Un año después se inició una negociación formal con los paramilitares, a quienes el Congreso les dio estatus político.
Hasta el momento, unos 31.000 paramilitares se han desmovilizado y han entregado 18.000 armas. Todos ellos reciben subsidios económicos y más del 90% fue beneficiado por indultos del gobierno. Al mismo tiempo, se denuncia el resurgimiento o “reciclaje” de esos grupos en varias regiones.
Como los paramilitares son responsables de delitos de lesa humanidad que no se pueden indultar, el gobierno promovió una ley conocida como de Justicia y Paz, que rebaja a cinco y ocho años las penas para sus responsables, algunos de los cuales ya habían sido condenados a más de 40 años de prisión.
¿Cuál es la relación de los paramilitares con los sectores políticos?
A medida que fueron creciendo militarmente, los paramilitares adquirieron poder político y se convirtieron en fuerzas decisivas en muchas regiones de Colombia. De esa forma, pudieron ejercer control sobre gobiernos locales y regionales, ganaron elecciones y ejercieron influencia sobre legisladores municipales, departamentales y nacionales. En el 2002, uno de los principales líderes de las AUC, Salvatore Mancuso, dijo que los paramilitares controlaban más del 30% del Congreso de Colombia elegido ese año.
¿Cuándo se inició el escándalo de la ‘parapolítica’ y a quiénes ha involucrado?
Se inició en 2005 con los señalamientos en contra de Jorge Noguera, entonces jefe del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), la policía secreta colombiana, que depende directamente del Presidente de la República. Contra Noguera, que dejó su cargo y fue brevemente cónsul en Milán (Italia), actualmente hay en curso procesos penales en la Fiscalía y disciplinarios en la Procuraduría General.
Posteriormente, la Corte Suprema de Justicia decidió investigar a diez congresistas de la coalición que apoya al presidente Álvaro Uribe entre ellos Álvaro Araujo, hermano de la Ministra de Relaciones Exteriores Simultáneamente, la Fiscalía General de la Nación investiga y ha encarcelado a ex congresistas, diputados departamentales y concejales municipales por vínculos con los paramilitares. También anunció un proceso contra el gobernador del Departamento del Magdalena, Trino Luna.
Las organizaciones de derechos humanos siempre han cuestionado a las Fuerzas Militares por sus supuestos nexos con los paramilitares.

¿Qué tanto ha afectado el escándalo al presidente?
En el Senado Jorge Robledo, congresista del opositor Polo Democrático Alternativo (PDA), dijo que el presidente Álvaro Uribe “está cercado por este escándalo”, que, según él, “lo toca de mil maneras”. Según Robledo, cerca de cien personas relacionadas con Uribe están siendo investigadas, han sido mencionadas, capturadas o están prófugas dentro de la investigación que desarrollan la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía General de la Nación.
Y se preguntó por qué los más de 500.000 votos de nueve congresistas de la coalición gubernamental que están en la cárcel por presuntos vínculos con los paramilitares fueron “espúreos” para elegirlos a ellos, pero no cuando ayudaron a elegir al presidente Uribe.
El presidente Álvaro Uribe acusó a la oposición de dañar la imagen de Colombia a nivel internacional con el escándalo del llamado “parapolitica” que lo vincula a él y a su familia con el paramilitarismo. Uribe reveló en una conferencia de prensa que había recibido una llamada desde Miami, en la que se le informaba que el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, había cancelado su participación en una conferencia, porque “se negaba a sentarse en la misma mesa que el mandatario colombiano”.
Según el presidente, la decisión de Gore nace del daño que ha sufrido la imagen de Colombia con las “calumnias” y el descrédito que ha hecho la oposición a su gobierno. “Han estado jugando a desacreditar al gobierno colombiano en EE.UU. para afectar la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) y para afectar la ayuda a Colombia”, dijo el mandatario. |