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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas |
Consejo Mundial de Iglesias Nueva vida al movimiento ecuménicoGinebra/CMI La urgencia de infundir nueva vida al movimiento ecuménico fue destacada por el moderador del comité central del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), pastor Dr. Walter Altmann , en su primer informe al cuerpo. También enfatizó el papel del Consejo como instrumento privilegiado del movimiento ecuménico y rechazó la posibilidad de una agenda minimalista. En la apertura de la primera reunión del órgano directivo del CMI, elegido por la IX Asamblea celebrada en Porto Alegre el pasado febrero, Altmann habló sobre el hermoso, aunque difícil, compromiso ecuménico que nos ha reunido, a pesar de las muchas diferencias que hay entre nosotros. El movimiento ecuménico -sostuvo-, no debe entenderse como basado en el mínimo denominador común. Por el contrario, es impulsado por una visión mucho más elevada y desafiante. Esa visión es la unidad completa y visible entre las iglesias, cuyo fundamento es la unidad que el Espíritu Santo concede mediante el evangelio y el bautismo, y se recibe en la fe. En esos términos, el ecumenismo no es opcional, sino ineludible. El diálogo y la cooperación ecuménicos no consisten tanto en una suerte de planificación estratégica, sino más bien en una pasión por la unidad. Quienes están comprometidos con el ecumenismo conciben la comunión completa como su objetivo, aunque no pierden de vista las divisiones entre nosotros, que son un pecado contra Dios. El movimiento ecuménico se mueve más lentamente de lo que deseamos, y nuestras iglesias probablemente se muevan más lentamente de lo que podrían, reconoció Altmann. Una sobria evaluación del siglo del ecumenismo, afirmó, demuestra que en muchos lugares las relaciones entre las iglesias han mejorado considerablemente; no obstante, observó que la cuestión de si las iglesias están más cerca del objetivo propuesto de unidad visible permanece abierta. Dado que los temas candentes que nos distancian, tanto doctrinales como éticos, crean tensiones internas en muchas iglesias, éstas experimentan la tentación de defenderse a sí mismas' contra las fuerzas centrífugas de la fragmentación, atrincherándose dentro de sus muros teológicos o institucionales. En consecuencia, pueden considerar su compromiso ecuménico como una prioridad menor. En este contexto, Altmann afirmó que el CMI es una comunidad de esperanza. Desafió a los miembros del comité central a considerar que su tarea primaria y fundamental es experimentar esa comunidad entre ellos mismos. Esto también tiene consecuencias institucionales: en su primera reunión, el orden del día del comité abordará principalmente la forma de hacer frente al desafío de establecer una nueva estructura programática del Consejo. El resultado debe ser fiel a las decisiones de la Asamblea, responsable en la administración de los recursos, [...] no tan abundantes como desearíamos, y capaz de fortalecer el testimonio y el servicio de las iglesias del CMI. El CMI no puede verse reducido a una agenda minimalista; por el contrario, debe seguir siendo [] el instrumento privilegiado del movimiento ecuménico, afirmó Altmann.
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El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización de iglesias y movimientos cristianos fundada en Huampaní, Lima, en noviembre de 1982, creada para promover la unidad entre los cristianos y cristianas del continente. Son miembros del CLAI más de ciento cincuenta iglesias bautistas, congregacionales, episcopales, evangélicas unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas, nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas, reformadas y valdenses, así como organismos cristianos especializados en áreas de pastoral juvenil, educación teológica, educación cristiana de veintiún países de América Latina y el Caribe. |
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