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ARGENTINA
Un paso más para lograr el diálogo y la paz en la discusión por las "papeleras"
Buenos Aires/ALC.
Después de las excelentes repercusiones que tuviera la Carta Pastoral surgida de reunión celebrada en Gualeguaychú por iglesias miembros del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE) y la Iglesia Católica
(de Argentina y Uruguay), los responsables de la iniciativa van por más. Una nueva reunión, en este caso en tierras uruguayas, se planea para la primera semana de agosto.
Conscientes de que la madeja de intereses, sentimientos y luchas es enredada, y que no es posible ser objetivos , ni siquiera en la escucha pastoral, escuchando y viviendo con uno solo de los lados de un "conflicto", convocan a un encuentro de similares características al anterior, en la
Iglesia Anglicana de Fray Bentos.
Fray Bentos es la localidad uruguaya donde se instala la empresa procesadora de pasta de celulosa, Botnia.
Juan Gattinoni, secretario regional del CLAI, expresó que la idea de esta reunión surgió de conversaciones con las iglesias de Montevideo; "Surgió como bueno y necesario tratar de ir a Fray Bentos y poder también conocer y acompañar pastoralmente dicha comunidad", afirmó.
Vale la pena, en medio de este intento de diálogo y pacificación de una situación compleja, un lúcido párrafo escrito por el pastor Oscar Geymonat de la Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata, para la publicación Tres Puntos, de Paysandú (Uruguay):
"La discusión sobre el cuidado del ambiente no se da en un ámbito químicamente puro. Está contaminada de intereses ideológicos, políticos, económicos. No nos podemos permitir una mirada inmadura que los ignore. Muchos productores entrerrianos protestan por el funcionamiento de Botnia pero han cargado sus bolsillos con el dinero de la soja que también atenta contra la biodiversidad, que también contamina con agroquímicos, que también expulsa del campo a las familias de pequeños propietarios. Para entrar en el diálogo tenemos que ser conscientes de que estamos atrapados en un ovillo de contradicciones. De este lado tenemos que ser conscientes y críticos con un modelo que nos ha vuelto productores de árboles, que ha desalojado a familias del campo que ha extranjerizado la tierra y sobre todo que no hemos elegido nosotros, sino que nos ha sido impuesto en el reparto total del planeta. No podemos reducir la discusión a "uruguayos versus piqueteros". Eso serviría únicamente a los dueños del reparto."
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