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Para un tiempo de retiro espiritual
Por Viviana Pinto
Preparación
Preparar: algunos perfumes, biblias, algún elemento que permita indicar el tiempo (campana?), las canciones impresas para facilitar la participación (pueden ser otras relacionadas con el tema y es mejor que la mayoría sean conocidas). De ser posible reproducir música, conseguir la canción “Sólo el amor” de Silvio Rodríguez de lo contrario se puede leer con música suave de fondo.
Se desarrollará en distintos lugares del exterior para que cada persona pueda orar a solas donde más le guste de ser posible en contacto con la naturaleza. En algún lugar cómodo del interior o de cierta intimidad para que todos estén reunidos ya que por momentos se orará en grupo y luego en una ronda en un lugar cómodo con una manta en el centro o alrededor de una mesa.
Una o más personas estarán a cargo de las lecturas (en adelante en negrita)
Una o más personas estarán a cargo de las oraciones (en adelante en cursiva)
Una persona hará las introducciones y marcará los tiempos (en adelante subrayado)
Tiempo de retiro
Se invita a una oración para predisponerse en silencio
Invocación
Lectura del Evangelio según Juan 12:1-8
Luego de la lectura completa se hace una oración pidiendo al Señor recibir su palabra transformadora en nuestras vidas
Canción: Soplo de Dios
Soplo de Dios vivente que en el principio cubriste el agua,
soplo de Dios viviente que fecundaste la creación.
Ven hoy a nuestras almas, ínfudenos tus dones!
soplo de Dios viviente oh Santo Espíritu del Señor
Soplo de Dios viviente por quien el Hijo se hizo hombre,
soplo de Dios viviente que renovaste la creación.
Soplo de Dios viviente por quien nacemos en el bautismo,
soplo de Dios viviente que consagraste la creación.
Lectura del Ev según Juan 12:1-2
Señor quiero tender la mesa para vos
Preparo la casa
Invitamos a los asistentes a buscar un lugar que les agrade y les resulte cómodo afuera o adentro para comenzar orando a solas.
El centro de la oración será recordar así como Marta, María y Lázaro que recibimos a quien hizo maravillas en sus vidas. Así también Jesús hizo en las nuestras y en la de nuestros seres cercanos. En nuestra oración recordamos esos momentos transformadores y abrimos la puerta de nuestra vida, de nuestro ser dando gracias.
Preparo la mesa
Nos acercamos a otros tres o cuatro y en pequeños grupos compartimos algo de lo que recordamos y agradecimos en nuestra oración personal. Luego de que todos hayan compartido buscamos en grupo cosas que podamos llevar a la mesa para dar testimonio de la presencia transformadora de Jesús y dar gracias juntos.
Nos sentamos alrededor de la mesa
Llevamos lo que preparamos en cada grupo y a medida que lo colocamos en la mesa oramos en voz alta.
Cantamos Gracias Señor
//Gracias Señor, gracias Señor
Por tu bondad, tu poder, por tu amor
Gracias Señor//
El gesto de amor
Lectura del Ev. según Juan 12:3
Cantamos: Cuánto te amo Dios
//Cuánto te amo Dios, cuánto te amo Dios
Cuánto te amo mi Dios, te amo Dios//
Alrededor de la mesa invitamos a una oración silenciosa expresando ese amor. Recordamos el gesto de María y lo hacemos nuestro (podemos vernos haciéndolo o imaginar otros gastos posibles para expresar nuestro amor al Señor) Podemos sentirnos a los pies de Jesús como ella y sentir la tibieza y suavidad de ese gesto tan pleno de amor y ternura.
Nos volvemos hacia la persona que está a la derecha y le expresamos nuestro amor del modo que sintamos más bello (abrazos, caricias, masajes,etc.) Jesús está es esa persona podemos extender a ella nuestro gesto de amor.
Se cierra ese momento con una oración de amor y gratitud
(Se puede cantar Te ofrecemos nuestros dones o Cristo está buscando obreros)
El rechazo
Lectura del Ev según Juan 12:4-6
Confesión
Invitamos a orar en silencio teniendo en cuenta aquellas veces en que no sólo no expresamos el amor sino que elegimos otros caminos despreciándolo y despreciando a quienes le seguían y ofrecían su amor. Cuando preferimos la comodidad y seguridad que nos podíamos construir por nosotros mismos
En grupos pequeños compartimos aquellos motivos que tenemos para confesar como sociedad que excluye que niega el don de ser a tantos. Cuántas veces elegimos como ciudadanos aquellas cosas que nos benefician a nosotros/as sin pensar en los demás.
Lindas las calles pavimentadas, las luces y las plazas, sí, pero y la gente en la calle….
Alrededor de la mesa oran quienes deseen en voz alta
Anuncio del perdón y llamado a una vida nueva
El tiempo del amor
Lectura del Ev de Juan 12:7-8
Jesús recibe nuestros gestos de amor y nos invita a no perder la oportunidad “no me tendrán siempre”
Invitamos a orar en silencio recordando oportunidades perdidas y aprovechadas. Las ponemos delante del Señor. Ponemos a sus pies en confesión cuántas oportunidades perdimos. Ponemos a sus pies con alegría las oportunidades que supimos aprovechar. Ponemos a sus pies con gratitud las oportunidades que otros aprovecharon a favor nuestro.
El recibe todos esos gestos, todos esos sentimientos como las caricias de María.
Las recibe, las defiende, nos dice que vale la pena, que es algo especial y que fue a tiempo.
Ahora es tiempo
Tomamos algún perfume de la mesa y le ponemos a la persona que está a nuestra izquierda con gestos de afecto, caricias….un abrazo
“y toda la casa se llenó del olor del perfume”
Jn 12:3c
En ronda tomados de las manos oramos en voz alta todos los que quieran por los gestos de amor recibidos y ofrecidos que cambiaron nuestras vidas, por aquellos que cambiaron situaciones de nuestro vecindario o sociedad y como el perfume llenaron el ambiente. Oramos por los gestos que el Señor nos invita a hacer al regresar
Cantamos: Así como tú
Así como tú, Señor, así como tú nos amas y nos amas,
así queremos amar.
Amar es confesarnos mutuamente, perdonarnos de nuevo cada día, buscar la luz, la verdad, andar de frente, sin guardias, sin secretos, sin mentiras
Así como tú, Señor, así como tú nos amas y perdonas, así queremos amar
Amar es compartir todos los tiempos: los de espera, dolor y de alegría; amar es entregarse por el otro dando pan, dando fuerza, nuestra vida
Así como tú, Señor, así como tú nos amas y te entregas, así queremos amar
Amar es ser siervo del que sufre la pobreza, el hambre y la ignorancia; es luchar junto a él por liberarnos y llenar el futuro de esperanzas
Así como tú, Señor, así como tú nos amas y liberas, así queremos amar
Se inicia la despedida, tal vez con una flor que se pueda entregar a cada persona o algo perfumado mientras se escucha:
Sólo el amor (de Silvio Rodríguez)
Debes amar la arcilla que va en tus manos
Debes amar su arena hasta la locura
Y sino, no la emprendas que será en vano
/Sólo el amor alumbra lo que perdura
Sólo el amor convierte en milagro el barro/
Debes amar el tiempo de los intentos
Debes amar la hora que nunca brilla
Y sino, no pretendas tocar lo cierto
/Sólo el amor engendra la maravilla
Sólo el amor consigue encender lo muerto/
Bendición
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