En la nueva repartición de la economía en el mundo, ahora en circulación, a América Latina le cabrá el papel de dedicarse a la agricultura, considerada esta su vocación. La agricultura
deberá quedar en manos de grandes empresas, lo que representará una amenaza para la flora amazónica, pues ellas van a querer ampliar las tierras cultivables.
El análisis es del teólogo José Comblin en entrevista para el Instituto
Humanitas (IHU) de la Universidad del Valle del Río de los Sinos (UNISINOS).
Las consecuencias de una América Latina agrícola, dirigido a un estado
colonial, de producción agrícola, serán graves, porque no habrá pesquisas de
nuevas tecnologías, no existirá investigación científica ni el desarrollo de
la industria de productos nobles, porque los productos agrícolas son más
baratos, avaló.
Sin embargo admite que la región vive un nuevo momento, comparado a los años
90 del siglo pasado, cuando predominó el sistema neoliberal. Comblin afirma
que el problema político básico de América Latina es como tirar el poder de
la oligarquía tradicional. "Todo el resto es secundario", garantiza.
"El sistema llamado democrático fue controlado justamente por las
oligarquías y, entonces, la Cámara de Diputados de Brasil representa a las
empresas, no al pueblo. A veces, algunos caciques permanecen. Por tanto,
nunca será hecha una reforma dentro de un sistema democrático, no hay
ejemplo histórico. El sistema democrático es hecho para conservar, mantener
el equilibrio, para que la nación no caiga en perturbación de mudanzas",
analizó.
El entrevistado enfatizó, además, que los medios pasan una imagen
muy negativa de los líderes populistas de Venezuela y de Bolivia. El Ecuador
además es una incógnita, pero la lista de líderes fuera de la influencia de
los Estados Unidos puede aumentar en Paraguay y en el Perú. "Los movimientos
socialistas son la mayor amenaza al dominio de la economía", apuntó Comblin.
Convaleciendo en su residencia en Bayeux, João Pessoa, Comblin sofrió una
cirugía para implante de marcapaso. Los innumerables mensajes de
solidariedad que recibió, fueron agradecidos: "Muy agradecido a Nuestro
Señor que me concede más vida en esta tierra con la incumbencia de trabajar
un poco más".