V Asamblea General
Buenos Aires, 19-25 de febrero de 2007
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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas



 

LA PROFECÍA INDÍGENA CONTRA LA CONQUISTA ESPIRITUAL

Graciela Chamorro

En los primeros años de la actuación de la iglesia en América, se instaló en la documentación una referencia pasiva al indígena. Así, él es conquistado, convertido, bautizado y humanado. ¿Cómo rescatarlo del silencio y de la invisibilidad a que condenó a los pueblos indios el "discurso de los descubrimientos"?

La tarea es abrir una brecha en ese discurso externalizado y de alguna forma internalizado para desatar los sentidos contenidos en el discurso, para propiciar una relación conflictiva con los sentidos (Orlandi, 1990, p. 22). El desafío es mostrar que en el interior de las fuentes hay una confrontación de sentidos, que en ellas se esconden aspectos cruciales de nuestra historia, que es posible construir con el silencio de las fuentes tradicionales, otros sentidos para la historia (Orlandi, 1990, p. 34-35). Y eso, sabiendo que dar voz al disimulador y rostro al invisible no es tarea fácil, ya que el disimulo y la invisibilidad son también lo que ha protegido a los colonizados (Westhelle, 2000, p. 47).

1. Los descontentos

Lo cierto es que el establecimiento del cristianismo en la sociedad indígena no encontró sólo indígenas dispuestos a ser protegidos y defendidos. Los misioneros tuvieron que luchar por décadas contra la resistencia promovida por los líderes nativos. En el Antiguo Paraguay, por ejemplo, el acercamiento entre los hijos de Loyola y los guaraníes, sobre todo, estuvo minado de conflictos en la primera fase de las reducciones. Una verdadera guerra se desarrolló entre ellos, y venció el que pudo hacer prevalecer sus virtudes shamanísticas .

Según Haubert, los profetas indígenas solo fueron vencidos por los jesuitas porque estos probaron que sus poderes sobrenaturales eran superiores. Ellos consiguieron llevar a los shamanes vernáculos al descrédito, quemando sus ídolos y exponiéndolos a la burla y al vituperio general, al mismo tiempo que demostraban ser más capaces que los indígenas para aportar beneficios materiales en el ámbito de la subsistencia y de la capacidad de resistencia a la colonización española (1969, pp. 125s). Del mismo modo, Gadelha entiende que los padres de la Compañía se impusieron poco a poco, ayudando a los guaraníes a reaccionar contra los encomenderos y bandeirantes, pero también, conquistando liderazgo espiritual y material entre los indios, al introducir en las reducciones la medicina, los animales, las plantas, los instrumentos y utensilios metálicos. La jefatura tradicional reservada a los shamanes y caciques indígenas, entretanto, solo sería substituida por la de los padres, sobre todo después de la destrucción de las reducciones del Guairá, Paraná, Itatin por los paulistas y, consecuentemente, después de la transmigración de los sobrevivientes para el Tape, en territorio del Río Grande del Sur (y en el medio Paraná en Argentina). Los jesuitas se tornaron entonces en los nuevos guías espirituales de los guaraníes (1988, p. 75-76).

2. Doctrinas que privan del buen modo de ser

En el primer periodo de contacto, sin embargo, los jesuitas experimentaron varias manifestaciones shamánicas contra la predicación cristiana. Diego de Torres en su Carta Anua de 1613, se refiere a un elocuente indígena, Miguel de Atiguaje, que en sus encuentros con otros indígenas despotricó mucho contra los Padres y su doctrina, burlándose de ella y ensalzando las costumbres de los antiguos (Cartas Anuas I, 1927-29, p. 327). Según Montoya, Atiguaye habría dicho: Fueron los demonios que nos trajeron estos hombres, pues quieren con nuevas doctrinas privarnos de lo que es antiguo y del buen modo de vivir de nuestros antepasados... no es justo que esto continúe así, tenemos que desterrarlos de nuestras tierras o quitarles la vida. (Ruiz de Montoya, 1985, p. 58).

3. La ley cristiana no es verdadera

Como Atiguaye, Diego Pazai lideró una operación de matanza de vacas, puercos y cuanto ganado ganaron de los conquistadores; Paytara proclamó a los indígenas que la ley cristiana no era verdadera, ordenó la perforación del labio, el cambio de los nombres, la matanza de todos los animales que su pueblo recibió de los europeos y la huida hacia la selva; Juan Cuará exhortaba a su gente a aborrecer las imágenes, los santos y los sacramentos; mientras que sacerdotes y sacerdotisas guaraníes y un cacique grande hechicero predicaban que los misioneros tenían que someterse a la autoridad de los indígenas. El clamor de los guaraníes hasta entrada la segunda mitad del siglo XVII se resume en volver a sus antiguas costumbres, expulsar los sacerdotes, matarlos o someterlos.

4. Estamos al borde del precipicio

A medida que las reducciones se expandían, se expandían también el miedo y el terror de los cristianos. Así, en la región del Itatín, al norte del Paraguay y al centro-oeste de Brasil, en 1645, se levantó el profeta Mborosení, diciendo ser una divinidad, repartiendo cruces de ministros de iglesias a los indígenas, y varas de alcalde a los indios. En sus predicaciones confrontaba a los indígenas con el modo de ser tradicional y con la vida reducida, amenazando con su cólera a los que se dejaban reducir e instando a la libertad indígena: Estamos al borde del precipicio y al lado de la felicidad, lo primero si adoptamos la religión extranjera; lo segundo, si la rechazamos; fácil es saber lo que nos conviene. Los sacerdotes extranjeros han pasado el Paraguay y están ya cerca; su intento es reunir a los indios que andan errantes, imbuirles mil supersticiones y establecerlos en reducciones. Imponen leyes severas a los conversos... [] Comparad tal miseria con la libertad que gozamos nosotros y disfrutaron nuestros antepasados, quienes hacían lo que les daba la gana; sed fuertes al principio, no sea que con el tiempo y la industria de los enemigos el mal carezca de remedio. Sirvan de ejemplo tantos neófitos cogidos en las redes que, aunque lo pretendan, no se pueden sacudir del yugo; donde quiera que la nueva religión aprisiona las almas, quedan los cuerpos sujetos a dura esclavitud (Del Techo V, 1897, p. 278-279).

5. Duelo de hechiceros

El profeta indígena Potiravá tematiza el grave problema espacial por el que pasaban los guaraníes en el siglo XVII. Su discurso era dirigido a Ñesu, un cacique reducido. Él lo recrimina por dejarse reducir y lo responsabiliza por el éxito de los misioneros. "Si ... tú te rindes, entonces verás toda esa gente que mora en este lugar hasta el océano, por tu causa y por tu deshonra, sujeta a ellos (a los jesuítas)" (Ruiz de Montoya, 1985, p. 198). Para el profeta guaraní no había nada comparable a la vida libre en la selva. La reducción era contraria a la naturaleza indígena, de modo que había que ajusticiar los cabezas de ese proyecto.

Al anunciar el juicio, al jurar de muerte contra los misioneros, los profetas indígenas estaban conduciendo las innovaciones de su mundo en dirección a una especie de punto muerto, de vacío, que atraería irresistiblemente el antiguo orden. Los jesuitas, sabiendo que la oposición shamánica pretendía desacreditar la fe y la religión cristianas, no dudaron en actuar, si no como verdaderos hechiceros, por lo menos como emisarios del verdadero hechicero, Jesucristo, considerando falso el poder de los líderes autóctonos. Así, en una ocasión, al desmoralizar la terapia usada por los shamanes nativos, Montoya llega a decir que después de haber reprendido públicamente a los indígenas, por recurrir a los curanderos aborígenes y por creerlos, estos tomáronlo tan bien que dejando totalmente el de los hechiceros falsos siguieron el verdadero (Cortesão I, 1951, p. 266). En otra ocasión, el mismo misionero testifica no haber dudado en apartar al demonio con la manipulación de símbolos mágicos, colocando en un vaso cerrado un pedazo de la sotana de San Ignacio, lo que fue suficiente para que el demonio nunca más volviera (1985, p. 102-103). Semejante actitud se verifica en el uso de la estampa de San Ignacio: con las mujeres de parto ha hecho la estampa de N. P. S. Ignacio muchas maravillas y así la piden siempre con grande devoción en viéndose en estos aprietos (Cortesão I, 1951, p. 227).

Perturbados, como consecuencia de la implantación de un cristianismo que implicaba el completo dislocamiento y desestructuración ritual, cúltica y simbólica de sus creencias, de modo semejante a lo ocurrido en México, en Perú y en otras partes de América, los guaraníes intentaron luchar aunque inútilmente, contra la fuerte magia' de los misioneros. De modo que no les quedó otra posibilidad que sumarse a aquellos que hacían de los conquistadores espirituales sus protectores y defensores de agravios.

6. Por una relación justa y restituidora

Yo he intentado enfatizar aquí la visión de los descontentos, que con voz profética defendieron la integridad de su pueblo y de su tierra y el derecho a vivir en ella con dignidad. La suya es la visión más desafiante para una perspectiva histórica que desea rescatar las voces silenciadas, las visiones ocultas de los protagonistas de la conquista espiritual en las Américas. Es claro que interesan las visiones más favorables a la Iglesia y las que muestran los conflictos habidos entre las órdenes religiosas, los religiosos en general y algunas órdenes y los colonizadores seculares, pues ellas de alguna forma representan aspectos de la experiencia de los indígenas con la Iglesia. A mí, sin embargo, me parece que hay que privilegiar la visión indígena que criticó la actuación de los misioneros y contradijo la predicación cristiana, aunque para eso haya adoptado muchas veces los mismos símbolos con los cuales fueron catequizados. Digo esto, no para incitar a guerras o enemistades entre los pueblos, sino porque esa visión es la más olvidada, desconocida e infamaante de todas las visiones y porque creo que una actitud restituidora no puede dejar de considerar la crítica que los guaraníes hicieron al cristianismo.

A lo largo de la historia colonial y de la de los Estados americanos, la visión de los vencedores transformó resistencia en crimen" y a sus protagonistas en salvajes que debían ser exterminados, sea por genocidio directo o por las diversas y sofisticadas formas de etnocidio de hoy. Pienso que el rescate de la visión crítica de los indígenas es una de las formas más directas de intervenir en el discurso colonial, de abrir una brecha en dicho discurso y liberar los sentidos en él ocultos. Creo que la intervención en ese discurso puede fundar, en algunos casos, e incentivar, en otros, relaciones más respetuosas, justas y restituidoras entre los pueblos indígenas contemporáneos y las iglesias, y procurar que finalmente tomemos en serio los pró-diálogos que esos descontentos nos han legado.

Referencias bibliográficas

CARTAS ANUAS DE LA PROVINCIA DEL PARAGUAY , CHILE Y TUCUMÁN DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS. Con advertencia de Emilio Revignani e introducción de P. Carlos Leonhardt. Buenos Aires, Talleres Casa Jacobo Peuser, 1927-29. 2v. (Documentos para la Historia de Argentina, Tomos XIX e XX).

CHAMORRO, Graciela. Teología Guaraní, Quito, Abyayala, 2004 .

CORTESÃO. Jaime. Manuscritos da Coleção de Angelis, v. I: Jesuítas e bandeirantes no Guairá (1549-1640). Rio de Janeiro, Biblioteca Nacional, 1952.

DEL TECHO, Nicolás. Historia de la Provincia del Paraguay de la Compañía de Jesús. Madrid, A. de Uribe, 1897. 5v.

GADELHA, Regina Maria A. F. O Guarani: cultura e conflito. In: Anais do VII Simpósio Nacional de Estudos Missioneiros. Santa Rosa, Faculdade de Filosofia, Ciências e Letras Dom Bosco. 1988. p. 67-81.

GARAY, Blás. Tres ensayos sobre historia del Paraguay. Asunción, Guarania. 1942.

HAUBERT, Maxime. Indiens et jésuites au Paraguay, rencontre de deux messianismes. Archives de Sociologie des Religions. Paris, 14 (27):119-133, 1969.

ORLANDI, Eni Pulcinelli. Terra à vista; discurso do confronto: velho e novo mundo. São Paulo, Cortez Editora/Editora da Unicamp. 1990.

RUIZ DE MONTOYA, Antonio. Conquista espiritual feita pelos religiosos da Companhia de Jesus nas Províncias do Paraguai, Paraná, Uruguai e Tape. Porto Alegre, Martins Livreiro, 1985.

TODOROV, Tzvetan. A conquista da América; a questäo do outro. São Paulo, Martins Fontes. 1983.

WESTHELLE, Vitor. Voces de protesta en América Latina. Puerto Rico/Chicago: Centro de Estudios teológicos y pastorales José David Rodrigues/ Lutheran School of Theology at Chicago. 2000.

 

 

 

 

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