
EDITORIAL
Carlos A. Dreher
De unos tiempos para acá, las cuestiones de la vida cotidiana vienen siendo discutidas, valoradas y trabajadas en medio de los movimientos populares con redoblado interés. No es que las cuestiones sociales colectivas hayan sido abandonadas u olvidadas. Siguen siendo relevantes. Sí, continúan siendo fundamentales. No obstante, en medio de ellas, el día a día de las personas viene ganando espacio. Se percibe más y más que los seres humanos no son únicamente sujetos sociales y políticos. Tienen también una relación con la naturaleza. Son también individuos, cercados por problemas y dilemas personales. Todo al mismo tiempo. No hay manera de separar estas diversas dimensiones de la persona. Sin embargo, hay que distinguir y valorar cada una de ellas. Ahí lo cotidiano necesita ser destacado. No existe lucha colectiva que no necesite mirar hacia las personas. A final de cuentas, es por causa de ellas que acontece.
Fue pensando en eso que lanzamos el desafío de elaborar el Nº 14 de RIBLA con el título “Vida cotidiana: resistencia y esperanza”. Buscábamos articular una reflexión en torno a la vida cotidiana. En esta reflexión pretendíamos destacar el día a día de las personas como un espacio de resistencia, de esperanza y de creación de una lógica alternativa que resultase en elementos para la construcción de proyectos sociales para una vida solidaria y participativa. Lo personal y lo colectivo debían estar integrados. Asimismo, lo cotidiano y el proyecto futuro deberían comprenderse entrelazados. El pie en el suelo y el sueño, están mezclados. La resistencia de ahora, tiene que ver con la esperanza de mañana. El nuevo día que viene, necesita reflejarse ya en el día de hoy.
Los resultados de nuestra propuesta están ahí, en las páginas que siguen. Cada autora y cada autor intentaron enfocar el tema a su modo en textos, bloques o libros bíblicos de su escogencia. El mirar a la Biblia se explica por sí solo en esta revista. Es la fuente de la cual sacamos el agua que nos sacia y nos renueva las fuerzas en la caminada. Es nuestro propio pozo.
Es de este pozo que fuimos a buscar, para iluminar lo cotidiano, desde el Antiguo hasta el Nuevo Testamento, el agua que les ofrecemos. Fue de ahí que Nancy Cardoso Pereira buscó “La profecía y lo cotidiano. La mujer y el niño en el ciclo del profeta Eliseo”; desde ahí que Carlos A. Dreher sacó a flote “Las uvas del vecino”, rebuscando la propuesta del Deuteronomio. Milton Schwantes sacó de allá “Era un niño. Anotaciones sobre Oseas 11”. Alicia Winters fue a este pozo con el tema “Una vasija de aceite: mujer, deudas y comunidad (2 R. 4, 1-7)”. Sandro Gallazzi y Ana Maria Rizzante sacaron a Qohélet de la fuente, en “La prueba de los ojos, la prueba de la casa, la prueba del sepulcro. Una clave de lectura del libro de Qohélet”. Ya en el Nuevo Testamento, Néstor Míguez extrajo del pozo “Jesús en la vida cotidiana”, a partir de la lectura de Mc. 6-8, hecha por líderes de círculos bíblicos populares en los barrios de Buenos Aires, Argentina. José Cárdenas Pallares, desde México, nos ofrece todavía “Unos consejos que no son tan naturales, ni tan colmilludos como parecen”, leyendo Lc. 14, 7-14 en la misma perspectiva.
Si alcanzamos los objetivos propuestos, solamente lo sabremos en la discusión con los lectores y las lectoras. Más que saber si acertamos, nos interesa desafiar a esta lectura a partir de lo cotidiano. Cada nueva contribución vendrá a enriquecer la propuesta latente, que arriesgamos hacer patente en estas páginas.
No por último, este número de RIBLA ofrece una novedad. En vez de recensiones, ofrece resúmenes de disertaciones, de maestría y doctorado, elaboradas en América Latina. Son resúmenes presentados por los propios autores y por las propias autoras. Tereza Cavalcanti nos presenta “El método de lectura popular de la Biblia en América Latina”, sobre la contribución de Carlos Mesters. Lucia Weiler nos propone el “Mandamiento del amor mutuo”, para una interpretación del evangelio de Juan. René Krüger describe “Dios o el Mamón”, analizando el evangelio de Lucas. Hans Trein nos introduce a la lectura popular con “Biblia: lectura y lucha”. Dentro de la misma temática se sitúa la disertación de Leonídio Gaede, “Sin tierra: la plaga de Faraón”.
Con esta serie, proponemos crear un espacio para la divulgación de la creciente investigación entre nosotros. Sabemos que además de estos cuatro resúmenes, muchos otros pueden ser propuestos. Aguardamos por sus manifestaciones. La misma fuente hace brotar cada vez más agua. Que inunde de bendiciones estas tierras áridas. Buena lectura.
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