
José Comblin. Colosenses y Filemón, Ediciones La Aurora, Buenos Aires, 1989, 120p. (Comentario Bíblico Ecuménico - NT) [la 1a edición en portugués es de 1986, Editora Vozes/Editora Sinodal/Imprensa Metodista, Petrópolis/São Leopoldo/São Bernardo do Campo, 108p]
Destacando su experiencia como teólogo de la liberación, así como también su experiencia pastoral junto a agricultores en el Nordeste de Brasil, José Comblin nos presenta este breve comentario de la carta de Pablo a Filemón de manera clara, concisa y simple, pero no dejando de ser profunda. (En esta reseña nuestro interés será el comentario a Filemón. En la edición en español el comentario a Filemón ocupa las p.93-120.)
Estructura su comentario en tres partes: una introducción, un análisis del texto y finalmente una reflexión en la que presenta los puntos más relevantes de la carta incluyendo las limitaciones y desafíos que presenta el texto.
Comblin desde la introducción conduce a los y las lectores a ver en Pablo una persona preocupada por la esclavitud, problema fundamental de la sociedad romana de su época. Señala que aunque sea una de las cartas paulinas más perfectas con relación a su estructura, no deja de ser problemática para su total comprensión. Permite levantar muchas preguntas pero sin muchas posibilidades para responderlas. A partir de la seriedad con que enfoca su comentario, de una manera extraordinaria, Comblin nos introduce por el mundo de la agápe, del Espíritu, de la libertad. Sus afirmaciones y reflexiones en torno al tema nos envuelven hasta el punto de sentirnos desafiadas/os por el texto tanto desde el punto de vista exegético como hermenéutico.
Comblin contrapone su comentario con otros que señalan que Pablo no da importancia a la situación de esclavitud que se vivía en la época. El señala que para Pablo es de suma importancia este tema, y que precisamente está interesado en demostrar cuál es la fuerza del evangelio en el contexto del momento. De esta forma entra en juego la agápe cristiana. La agápe no entendida como amor desde el punto de vista occidental, definida como realidad subjetiva, sino entendida como relacionamiento social que indica solidaridad. Así presenta a Onésimo como esclavo fugitivo a quien Pablo desde la cárcel decide mandar de regreso a casa de su amo Filemón quien debe acogerlo no como esclavo, sino como hermano.
Analiza cómo Pablo por medio de esta carta realiza una crítica a las relaciones sociales del momento, la sociedad esclavista. Contrapone el reino del Espíritu y el reino de la Ley (imposición). Y propone una sociedad de iguales construida en la agápe por la fuerza del Espíritu, una sociedad en la que no haya ninguna forma de dominación, sino que el servicio voluntario sea el principio regulador.
En un segundo momento Comblin hace un análisis del texto de acuerdo a la siguiente estructura:
1-3 saludo inicial - inicia debate de la agápe cristiano
4-7 la agápe como posibilitador de la vida comunitaria (experiencia de la felicidad)
8-14 orden de necesidad (obligación), sustituido por orden de libertad
15-17 relación de carne y koinonía - destrucción de la esclavitud
18-19 destrucción del valor de Onésimo como esclavo
20-22 concretización futura del reino de la agápe
23-25 saludo final
Destaca las partes más significativas de cada uno de los versículos para demostrar que la carta que Pablo envía a Filemón viene a ser una prueba de cómo la agápe, entendido como solidaridad, es la novedad capaz de destruir la esclavitud y crear nuevas relaciones humanas sin dominación. También pone de relieve que Pablo lleva el vocabulario del trabajo y de la lucha política y militar al interior de una relación cotidiana concreta, al interior de una comunidad cristiana. Desde la experiencia de la casa muestra que son posibles nuevas relaciones capaces de generar una sociedad nueva.
En su reflexión final Comblin levanta las siguientes cuestiones:
- En la medida en que la carta se presenta como la solución a la esclavitud es insuficiente. La agápe y los poderes que ésta pueda tener en la sociedad, evidentemente no es la solución de todo. Sus poderes son limitados visto desde el mundo concreto en que vivimos hoy día.
- Pablo no vio el problema de la esclavitud en toda su amplitud. Se refería a esclavos domésticos de la ciudad no a esclavos rurales donde la vida era diferente, por esa razón su análisis de esclavitud no va lejos.
- Pablo propone una total revolución de la sociedad, una revolución con plena libertad apelando a la libertad. Pero ¿como hacer esto realidad en la historia de los hombres que realmente existen? Pablo denuncia la inutilidad de la ley en un sistema movido por la agápe.
- Pero por otra parte Comblin señala que la apelación a la libertad difícilmente resolvería el problema de la esclavitud. La libertad se vuelve operativa en la medida que se concilia con la necesidad de la ley. Dentro de sus limites la ley puede mejorar la situación en la que viven los trabajadores. Las leyes son necesarias para que ciertos cambios sociales se realicen.
- Conjuntamente tiene que estar la ley como educadora que ayude a despertar la voluntad de crear colaboración entre iguales, vida comunitaria y reciprocidad en los servicios.
- Finalmente Comblin nos lanza el desafío de como hacer este pensamiento de Pablo realidad en el momento histórico concreto que viven las personas. Cuestionar la realidad del trabajo doméstico, y preguntarnos por la realidad de los obreros en las fábricas.
En conclusión digo lo siguiente: no hay dudas de que Comblin hace un análisis sumamente interesante sobre esta carta paulina. Desde el inicio plantea preguntas que son claves para entrar al texto. Es cierto que en muchas ocasiones las lecturas que hacemos del apóstol Pablo nos llevan a pensarlo fuera de su realidad, lejos de situaciones concretas tanto políticas como sociales. Me parece que Comblin hace un gran aporte a la lectura paulina destacarlo de la preocupación que tiene Pablo por la destrucción de las relaciones sociales de dominación.
Son muy buenas las razones que Comblin da para explicar cómo Pablo estaba interesado en dar una respuesta a la situación de la sociedad esclavista de su tiempo. Y más cuando plantea muy claramente que esta respuesta es limitada desde el punto de vista de la situación real de la persona histórica concreta de hoy. Y digo “persona” porque una de las dificultades con las que me encontré al leer el comentario de Comblin fue entre otras cosas el lenguaje androcéntrico con el que aborda su reflexión.
En otro orden me llama la atención afirmaciones como: “una cosa queda clara, la iniciativa vino de Pablo”. Yo me pregunto ¿Por qué vino de Pablo la iniciativa? ¿No podría venir de Onésimo? ¿Por qué siempre tenemos la preocupación de hacer nuestras lecturas desde las figuras “importantes”? La preocupación por explicar las razones de los personajes ya establecidos, los que escriben textos. Y de ningún modo tengo la intención de considerarlo una tarea equivocada, sólo me gustaría pensar en una lectura hecha desde los otros personajes.
Si se parte de que Onésimo es un esclavo fugitivo ¿podríamos pensar en que cuando él se encuentra con Pablo lo desafía a poner en práctica la agápe, y éste por su parte desafía a Filemón? En verdad no sé si estas preguntas más que ayudar confundan, pero lo que quiero es dejar más libre el texto, no me gusta que quede tan atado; pareciera que sólo podemos leerlo en una sola dirección.
Por otra parte, en la introducción del comentario, Comblin levanta varias preguntas relacionadas con Onésimo, las cuales no pueden ser respondidas. ¿Será que si se presta mayor atención a estas preguntas, podríamos seriamente llegar a pensar en que de verdad faltan elementos que muestren que Onésimo fue un esclavo, y menos un fugitivo? Es importante señalar que comentarios recientes han levantando el argumento de que no hay cómo probar el que Onésimo sea un esclavo fugitivo .
El aporte de Comblin nos anima a pensar en distintas realidades. Estemos hablando de esclavo fugitivo o no, la importancia y la necesidad de agápe entre las personas, así como también la libertad de éstas están bien acentuadas en el texto, y esto es importante para situaciones en las que primen relaciones de dominación.
Esta importancia de agápe para la construcción de relaciones igualitarias me obliga a pensar en las relaciones de dominación en que viven inmersos hombres, mujeres, niños/as, negros/as en nuestra sociedad, así como también en los preconceptos sustentados y sustentadores de ese tipo de relaciones para los cuales no existen leyes que puedan controlarlos. Sin embargo estas personas desde sus comunidades, desde su cotidianidad van intentando un tipo de relaciones diferentes. En la mayoría de los casos estas personas ni siquiera conocen la palabra agápe pero la construyen y la viven y son capaces de definirla a través del testimonio. Estoy de acuerdo con Comblin cuando señala que las leyes son necesarias para que se realicen ciertos cambios.
Este comentario me ha hecho pensar en las personas que a través de la historia han sido despreciadas, maltratadas ya sea por su nivel social, por su raza o por su sexo. He pensado también en la mayoría de las personas trabajadoras de esta América Latina en situaciones de pura esclavitud, no sólo por el trato que reciben de sus superiores/as también por el salario que reciben que no les da ni para malvivir. Y al mismo tiempo me pregunto ¿cuándo el Espíritu hará que los Filemones dejen que su agápe se haga realidad. Me pregunto entonces ¿dónde están los Filemones capaces de dejar que el agápe en ellos se haga realidad sin imposición? ¿o será que no basta con apelar a la libertad, así como piensa Comblin, a la manifestación de agápe, sino que tendremos que impulsar ese acontecimiento?
Vale la pena leer este comentario de Comblin. Estoy segura que traerá perspectivas nuevas de lecturas, capaces de dialogar con nuestras realidades.
María Cristina Ventura
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Dwight Callahan, Allen. Embassy of Onesimus, The Letter of Paul to Philemon, Trinity Press International, Valley Forge/Pennsilvania, 1997, 96p. (The New Testament in Contex).
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