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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas



 

Reseña

Reyes Archila, Francisco. Hagamos vida la Palabra - Aportes para una lectura de la Biblia en comunidad. Colección “Tierra y Cántaro” nº 2, Bogotá,
CEDEBI, 1997, 196p.

 

Con este libro el biblista colombiano Francisco Reyes Archila re-elabora una cartilla de educación bíblica popular publicada 7 años atrás por Dimensión Educativa, en donde planteó las primeras intuiciones hermenéuticas que luego, gracias a su desarrollo, el trabajo con las comunidades y la investigación personal se plasman en este libro sobre hermenéutica bíblica comunitaria.

El autor recoge en tres capítulos una propuesta metodológica, expresión de un caminar eclesial apasionado y comprometido con la difícil y compleja realidad social colombiana. En un primer momento presenta presupuestos hermenéuticos generales que fundamentan y orientan la nueva lectura de la Biblia que se está haciendo en las comunidades de creyentes en América Latina, luego en un segundo capítulo desarrolla elementos que identifican y caracterizan “el método y la pedagogía que lo inspira, con el interés de responder a las nuevas circunstancias históricas”. Y por último amplía y profundiza los pasos para “comprender los textos (exégesis) a partir de la experiencia de lo simbólico”.

El libro fue hecho para “agentes de pastoral” con el fin de ayudar y animar la lectura bíblica en comunidad. Su aporte y la experiencia pastoral de las/os posibles lectoras/es podrán re-crear y apropiar un método que responda a las preguntas y desafíos del presente latinoamericano sin la pretensión de definir “el método ideal” para ser reproducido en cualquier tiempo y lugar.

Es de resaltar la originalidad de la hermenéutica bíblica que nos propone Reyes y con la que, sin duda, contribuye al crecimiento y maduración de una lectura bíblica más latinoamericana y más popular. Tal originalidad es constituida por los siguientes avances:

 

1.         Nuevos sujetos y lectura bíblica

Sin olvidar que “en su origen histórico, la novedad de la lectura bíblica era, y sigue siendo, la consideración y la convicción de que el lugar social desde donde se hace es el pobre”, el autor tiene en cuenta los cambios y novedades que hoy marcan el mundo del pobre y que exige “la ampliación de este lugar”. La irrupción de los nuevos sujetos está haciendo posible la ampliación del lugar tradicional desde el cual se ha venido haciendo la lectura bíblica en América Latina.

Las mujeres están “mirando la Biblia con nuevos ojos, los de mujer-mujer al interior del proceso de liberación femenina y de los empobrecidos en general, replanteando (desconstruyendo y reconstruyendo) la comprensión y la autoridad ejercida sobre la Biblia”. Son los caminos, ya amplios, de la hermenéutica bíblica feminista.

Los pueblos negros plantean una hermenéutica bíblica que los tome en serio en cuanto sujetos y “que ayude a desenmascarar y liberar a la Biblia de interpretaciones que justifican el racismo (la esclavitud y la inferioridad de los negros y las negras) y que aborde de manera diferente los textos bíblicos” a partir de sus propias raíces culturales y religiosas. Es la “mirada ennegrecida” de la Biblia para “verla más clara”.

La lectura infantil de la Biblia busca que las/os niñas/os puedan leerla “desde su propia situación, percepción (sentir) y comprensión (pensar) que tienen de la realidad, permitiendo rescatar experiencias y valores que están aún presentes en sus vidas.

Desde el mundo simbólico familiar y comunitario del campesinado “se ha comenzado a destacar varias dimensiones que de alguna manera han quedado por fuera de la lectura “tradicional” de la Biblia. Lo pequeño, los detalles, lo familiar, los sueños y la imaginación; los afectos y lo lúdico; lo ecológico y lo ecuménico; la contemplación y el diálogo”. Es la lectura que “campesiniza” la Biblia y al Dios de la Biblia.

Las comunidades indígenas, igualmente, están planteando el desafío de una lectura bíblica desde sus diversas identidades culturales.

La ampliación del sujeto en la lectura comunitaria de la Biblia introduce nuevos elementos en su constitución y perspectivas, así, ésta va adquiriendo “un rostro más femenino, indio, negro, campesino e infantil”, los que “están colocando las bases para superar (desconstruir) los métodos racionales tradicionales, recreándolos muy profundamente; y para plantear (construir) nuevas maneras de comprensión del texto”.

 

2.         Perspectiva socio-simbólica

En coherencia con la irrupción de los nuevos sujetos y los nuevos tiempos, el autor propone una perspectiva socio-simbólica en la hermenéutica y la exégesis latinoamericana que los asuma en su identidad y diversidad cultural. Esta originalidad está planteando “nuevas maneras de hacer exégesis que tengan como modelo de comprensión de la vida y los textos, un paradigma teórico y práctico que haga justicia al símbolo y al pensamiento simbólico/mítico que caracteriza a las culturas populares”, y a la vez la necesidad de hacer una re-lectura crítica de los métodos tradicionales que usamos en los estudios bíblicos académicos.

Reyes cree aportar a la construcción de una exégesis latinoamericana a partir de un horizonte socio-simbólico que busca “recuperar o rescatar el sentido y el valor de lo simbólico (expresiones simbólicas, ejes de sentido, relatos míticos, etc.) a partir de la tradición cultural del pueblo de Israel y en confrontación con el contexto cultural, religioso e histórico en que se originaron y/o transmitieron los textos bíblicos”.

Una exégesis más simbólica obliga revisar los criterios de “objetividad” y “autoridad” que ha caracterizado a la exégesis tradicional. Se abre la puerta a una subjetividad cultural en donde la imaginación, la sensibilidad, la sospecha, la intuición y la creatividad son las actitudes orientadoras fundamentales.

Los pasos hermenéuticos, herramientas y claves constituyen la metodología de la exégesis socio-simbólica. El autor toma el texto de Jn 20,1-18 y los aplica secuencialmente: análisis literario, análisis sociológico y análisis teológico.

 

3.         Articulación entre hermenéutica y exégesis

Los cambios contextuales y la irrupción de los nuevos sujetos replantean la relación hermenéutica-exégesis en la lectura comunitaria de la Biblia. Los métodos histórico-críticos y estructurales se hallan demasiado “cortos” para responder a estos desafíos. Su estructura racional-conceptual-patriarcal desconoce el mundo mítico/simbólico de las culturas populares como racionalidad distinta, “genera una visión dualista del mundo, de la historia, de la humanidad” estableciendo una separación entre lo sagrado y lo profano, no admite “otras posibilidades de comprensión del sentido del texto (simbólico, mítico o teológico) más allá del punto de vista histórico o formal”, “escondiendo” las dimensiones genérica, étnica, generacional y ecológica tanto de la realidad como de los textos y los sujetos.

Pareciera que los avances hermenéuticos de la caminata bíblica latinoamericana todavía no permean ni afectan a la exégesis. Las “hermenéuticas específicas” están ampliando, recreando y profundizando la lectura popular y comunitaria de la Biblia, a la vez están exigiendo una descontrucción/reconstrucción de la exégesis a fin de que ésta descubra los nuevos sentidos de los textos que estamos requiriendo.

Una vez señalados los avances es bueno también constatar las limitaciones. Podemos decir que la obra aún no está madura. Se notan “fisuras” y “aristas” que hubieran merecido un mayor trabajo de “pulimento”. La perspectiva socio-simbólica es muy rica y sugerente, sin embargo el texto no es suficientemente coherente con la opción tomada, sobre todo en la parte metodológica. La relación pedagogía-hermenéutica tan recurrentemente mencionada no es desarrollada como un eje que fundamente la nueva propuesta. La “linearidad” vida-texto-vida es muy rígida y poco creativa. Creo que una referencia mayor a las prácticas, vivencias y expresiones comunitarias hubieran dado mayor vitalidad y profundidad a las intuiciones del autor.

Con todo, la obra nos abre nuevos horizontes y nos hace nuevas preguntas. Aporte que nos llega desde una práctica bíblica junto a comunidades populares colombianas y desde el necesario trabajo de la docencia y la investigación académica como un espiral de ricas intuiciones que nos desafían y nos enriquecen. Con ese sentido, la hermenéutica bíblica latinoamericana tiene hoy en el libro de Reyes una oportunidad para crecer, revisar y re-fundamentar los presupuestos que la constituyen. Como tal ya ha comenzado a ser recibido en el movimiento bíblico colombiano y latinoamericano.

Fernando Torres Millán
Apartado Aéreo 17574
Bogotá
Colombia

 

 
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