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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas



 

El proyecto revolucionario de Gálatas 3,26-28
Joel A. Ferreira

 

Resumen
Pablo, como otros grupos misioneros, estaban abriendo las fronteras en dirección a los gentiles, anunciando el Evangelio. Para defender la cuestión de la unidad, buscó en las comunidades anteriores o contemporáneas al él, un texto que ellas utilizaban y celebraban en la liturgia bautismal. El elaboró, de tal modo, la epístola, en la cual esta perícopa, ya conocida, ocupó un lugar central en el texto final, pasando a ser Gálatas 3,26-28, una redacción que tiene un proyecto revolucionario.

Abstract
Paul, like many other missionary groups, was expanding the frontiers of Christianity towards the gentiles by announcing the Gospel. In order to defend the question of the unity, he looked for a text celebrated in the baptismal liturgy of the communities that either preceded him or were contemporary. He elaborated the epistle in such a way that this pericope, which was already known, occupied a central place in the final text. It came to be known as Gal 3,26-28, a redaction that possesses a revolutionary project.

 

Introducción

Desde que comencé a leer Pablo, y, particularmente, la Epístola a los Gálatas, quedé fascinado con las cuestiones sobre la libertad cristiana y la justificación por la fe. Por ello, cuando profundicé más este texto, fui cayendo en cuenta que antes de aquellas problemáticas, había un momento desafiador en la carta, que parecía ser un intruso en toda la epístola y, al mismo tiempo, estaba muy presente en ella. Se trata de Gál 3,26-28

La Epístola, en el contexto inmediato, venía abordando cuestiones polémicas como la relación religiosa entre judíos y gentiles y sus consecuencias como la cuestión de la circuncisión o incircuncisión. Venía debatiendo sobre los desarrollos teológicos que de ahí se derivaban, como la justificación por la fe o por las obras de la ley. La carta no estaba abordando las distinciones político-culturales entre judíos y griegos como dos tipos diferentes de pueblo y cultura. Caracterizaba la situación religiosa de los cristianos gálatas, y no lo social con las posibles contradicciones que venían de allí. En los argumentos de Pablo, la problemática de género tampoco era objeto de reflexión. De repente, surge un texto que trataba sobre la cuestión del bautismo con sus consecuencias prácticas, como la superación de las contradicciones étnicas, sociales y las de género.

Por otro lado, fue percibiendo que este texto parecía tener una clara conexión con casi todas las perícopas de la carta, sea sintetizándolas en sí, o irradiando sus luces para clarificar el pensamiento de Pablo. Fui intuyendo que este podría ser la espina dorsal de toda la carta, incluso para entender la cuestión de la libertad. Estaba quedando claro, que además de centralizar todo, él tiene una interesante conexión con todas las otras perícopas, moviendo todo el libro y, lo que es más importante, me estaba pareciendo que esta perícopa iba abriendo todas las fronteras en busca de una “nueva creación” (Gál 6,15). Poco a poco, fui formándome la idea de que, si alguna perícopa de la carta estuviese opacada con algún rayo nebuloso, al leer estas mismas perícopas, teniendo como referencial Gál 3,26-28, ellas se clarificarían. Esta posibilidad se volvió fascinante. Fui notando también que este texto podría ser un programa para las comunidades de fe, caracterizándose como una pequeña perícopa de apertura de fronteras en torno de la unidad en Cristo.

Para mí, Gál 3,26-28 es el centro de toda la Epístola a los Gálatas, polariza en sí toda la misiva, que se sintetiza en este pequeño texto. Además de sintetizar, posiblemente, él irradia sus rayos por toda la epístola. Esto lo descubrí mirando a través de tres ventanas:

La primera es la crítica literaria. Con este instrumental, se busca demostrar que la perícopa de Gál 3,26-28 ocupa una posición central en la Epístola a los Gálatas. Al contrario de lo que muchos pensaban y afirmaban, esta carta fue muy bien elaborada por Pablo, también en el ámbito del movimiento literario. Es signicativo el hecho de que el autor la coloca en un lugar estratégico:

Gál 3,26-28 está en el medio (centro) de toda la epístola (Gál 1,1-6,18).
Está en el medio (centro) de la segunda parte (Gál 3,1-5,1).
Está en medio de dos demostraciones escriturísticas.

La segunda ventana es la teológica. Es necesario comprender la búsqueda del apóstol en dirección de la “unidad eclesiológica” en Cristo Jesús, fundamentada en el bautismo cristiano. Si hay una pluralidad de hijos, cabría pensar en una dispersión de estos. Por ello, el texto clarifica que existe solamente un Cristo. Todos están revestidos de Él. Él no está dividido, entendiendo, por ello, que todos se vuelven uno solo en Cristo. En mi visión, toda la carta es un abrir fronteras, justamente, a causa de esta unidad. Esta, probablemente, trae consecuencias religiosas y socio-políticas, colocando a la comunidad en un contínuo estado de alerta (Gál 5,13-15).

La tercera ventana es la sociológica por el modelo conflictual. Esta ayuda ver como Gál 3,26-28 dinamiza toda la carta. Esta lectura es una mediación para entender el por qué de una carta tan tensa, sean en los conceptos como en los hechos, hacer una propuesta tan revolucionaria en la búsqueda de una sociedad igualitaria y libre, alrededor de la unidad en Cristo. El método sociológico y su modelo conflictual lleva al lector a profundizar los conflictos intra-comunitarios y, consecuentemente, aquellos que están dentro de la macro-sociedad, exactamente porque, esta misma iglesia absorvía como a sus partícipes, las etnias, los esclavos y las mujeres. La comunidad cristiana pasa a estar constituida de grupos alternativos frente a la macro-sociedad, provocando tensiones, y, de la misma manera en su interior, los conflictos van surgiendo y exigiendo soluciones.

Descubriendo la fórmula litúrgico-bautismal

¿Qué texto es este? Él aparece, con alguna modificación en 1Cor 12,13; Col 3,11 y Rm 10,12.

El texto de Gál 3,26-28, posiblemente, era independiente de Pablo. El llegó a estas bellísimas síntesis, apropiándose el proyecto de las liturgias bautismales de las Iglesias primitivas. El apóstol habría asimilado toda la perícopa. Algunos exégetas apoyan, fundamentados en el análisis de la crítica de las formas, ese planteamiento y, por eso, Gál 3,26-28 se clasifica como “una confesión bautismal citada por Pablo” . En el pasaje de Gálatas según Byrne, probablemente, tenemos la declaración en su forma original.

En el textual actual está bien trabajado el movimiento literario:

26

Pues,

todos   ustedes

son hijos de Dios por la fe

en Cristo Jesús

27

Pues,

cuantos de ustedes

fueron bautizados

en Cristo

 

 

ustedes

se vistieron

de Cristo

28

 

no hay judío ni griego

 

 

 

 

no hay esclavo ni libre

 

 

 

 

no hay hombre y mujer

 

 

 

Pues,

todos ustedes

son Uno solo

en Cristo Jesús

Cinco palabras llaman la atención en este movimiento literario: la segunda persona del plural hymeis (=ustedes) que va y viene en la segunda parte, por lo tanto aquí, definidamente dirigida; la conjugación gar (=pues) que une las ideas de Pablo; el término pantes/hosoi (=todos/cuantos) que marca la apertura de fronteras; el sustantivo Christós (=Cristo); y la segunda personal del plural del verbo eimi, la palabra este (= son), que es vital en nuestro texto.

Esta perícopa es una perla preciosa para poder tenr una idea de como se autocomprendían algunas comunidades cristianas, y también, de cómo Pablo entendió hacia donde ellas debían dirigirse. El iniciado cristiano quedaba fuertemente impresionado al entrar en un grupo que proclama la abolición de las distinciones en los tres delicadísimos ámbitos de la vida humana: el étnico, el social, el sexual.

Apertura de fronteras en muchas direcciones: una revolución

En el cuerpo de la Epístola a los Gálatas existen argumentaciones escriturísticas que intentan salvaguardar la unidad de y en la Iglesia entre los cristianos de los orígenes. Recientemente en Antioquía y ahora en la Galacia, esta comunión (concreta y visible en la “refección-comida”) corría el riesgo de romperse. Aquí, quien creó los conflictos más agudos fueron los misioneros judeocristianos que forzaban una uniformidad ritualista exigiendo que todos los cristianos fuesen circuncidados. A esta uniformidad carnal, Pablo se opone, proponiendo la “unidad” en Cristo, fundamentada en la superación de todos los preconceptos y exclusiones. La fe y el bautismo aboliran todas las diferencias. El texto de Gál 3,28 presentan tres fuertes negaciones que abarcan tres dimensiones distintas de la existencia humana. La primera, “no hay judío ni griego” , contempla el plano étnico, con implicaciones religiosas y culturales. Necesitan terminar con las asimetrías en estas dimensiones. Esta es una afirmación riquísima en la línea del macro-ecumenismo. La segunda, “no hay esclavo ni libre” , el plano civil con implicaciones socioeconómicas. Pablo y las comunidades primitivas, probablemente, conocieron los valores y las riquezas del igualitarismo y de la experiencia fraterna. La teología de la liberación tiene aquí una de sus fuerzas bíblicas en defensa de los excluidos. La tercera, “no hay hombre y mujer” el plano de la relación de género. Aquí está el punto focal y el centro organizador de la teología de Pablo en su enseñanza sobre la mujer. Tenemos una declaración universal para todos los tiempos sobre la igualdad de privilegios entre hombre y mujer.

En el v. 26, los gálatas (claro, los étnicos) son calificados como “hijos de Dios”. En el v. 28, todas las discriminación son abolidas y las fronteras abiertas. Sedestaca la unidad (uno solo) en Cristo. Así, los que se adhieren a la fe y reafirman el compromiso comunitario por el bautismo anula las diferencias entre “judío-griego”, “esclavo-libre”, “hombre-mujer”, es necesario dar un salto, cualitativo hacia la unidad. En Jesucristo, “todos ustedes son un solo”. El plano de los iguales se dirige hacia la unidad. Todos tienen los mismos derechos y deberes en la búsqueda liberadora rumbo a la vida, porque las relaciones humanas junto al Evangelio son transformadoras.

Pablo estaba metido en el mundo greco-romano. El griego (cultura y civilización) y el romano (político-militar y económico-administrativo) estaban llenos de contradicciones. El apóstol, al asumir la fórmula bautismal (3,26-28) anterior a él, veía que eran posibles los anhelos por la libertad y la igualdad de vida. Él se arriesga con la propuesta, porque cree que la unidad en Cristo es posible, por lo menos, en las comunidades cristianas, buscar la “nueva creación” (6,15). El apóstol anuncia en la carta que él (también un convertido) y los gálatas “vestirse en Cristo” porque fueron “bautizados” (3,27) rompieron con el modo de vida de las discriminaciones étnicas y religiosas, sociales y de género. Si la justificación solo se da por la fe en Jesucristo (2,16), si la fe es un compromiso fuerte que se expresa visiblemente por el bautismo, revistiendo a las personas de Cristo, vemos, entonces, que entre Cristo y el bautizado surge una relación totalmente diferente, que transforma; estas relaciones nuevas se concretizan en la convivencia de las personas con Dios y de las personas entre sí. Todas las diferencias y distinciones de clase, raza, nacionalidad, sexo, religión que separan y rompen a las personas y a la sociedad tienen que acabar. La esclavitud (4,3.7; 5,1) cede el lugar a la vida en libertad (5,1.13) porque ahora tiene que buscarse la “nueva creación” (6,15), la nueva humanidad.

Concordando con Betz, se ve que la fórmula bautismal contiene implicaciones sociales y políticas de naturaleza revolucionária . Gál 3,26-28 propone que sean suspendidas todas las barreras. En el día a día, esta fórmula crearía dificultades entre sus miembros, justamente, porque generarían conflictos con los modelos sociales vigentes en el mundo greco-romano y judío. Debemos hacer algunas preguntas: por ejemplo, el autor sugería que serían anuladas las diferencias religiosas. El vislumbraba que ya no interesaba más si el bautizado fuera judío o gentil. ¿Qué sucedía, por ejemplo, cuando el esclavo y el señor, ambos fieles, volvían de la asamblea cristiana, donde ambos habían escuchado el anuncio público de que ya no tenían valor tales distinciones? ¿Perdía importancia la posición social? ¿Qué sentimientos se generaban, cuando las relaciones serviles se retomaban al llegar a casa, como probablemente sucedía? ¿También la mujer tenía, de la misma manera, el mismo acceso que los hombres en la comunidad social y en la transformación global? Estas cuestiones embarazosas, probablemente, provocarían fricciones en las parejas, en los matrimonios y, desde luego, entre los gentiles . Parece que para Pablo, por el bautismo, la fe acabó con todas las diferencias. Es fuertemente significativo el hecho de que Pablo haya colocado en el centro de la Epístola a los Gálatas la utopia propuesta en Gál 3,26-28, y es ahí donde la lectura sociológica-conflictual ayuda al lector a interpretar los conflictos que vienen del hecho de que, a partir de la fe y del bautismo, hombres judíos o no, hombres patronos y hombres maridos necesitaban romper de un modo radical con sus antiguas autocomprensiones sociales, étnicasy religiosas. El modelo conflictual lleva a entender como, para quien era rico o propietario, como para los que tenían una situación tranquila, o vivían en una mentalidad antrocéntrica y patriarcal, que la propuesta se volvió en un malestar inquietante. Ayuda, en forma positiva a otros, a comprender que la adhesión a la nueva comunidad era más estimulante para las mujeres y para los esclavos, de la periferia o de las clases marginadas y a los grupos étnicos minoritarios.

Pablo enfrenta la propuesta con gallardía. Abraza el ideal de la fórmula bautismal litúrgica y, al mismo tiempo, la propone como algo que se debe alcanzar y vivir por las comunidades. La carta a los gálatas se define como una epístola que debe llevar a los lectores a revestirse de Cristo para que experimenten el principio de la igualdad y de la libertad. De esta manera, se abrirán las fronteras y se hará realidad un nuevo modo de vida (Gál 6,15).

Joel A. Ferreira
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TAMEZ, Elsa, “Roteiro hermenêutico para compreender Gl 3,28 e 1Cor 14,34”, em RIBLA, Petrópolis, Vozes, vol.15, 1993/2, p.8-15; BYRNE, Brendan, Paulo e a mulher cristã,São Paulo, Paulinas, 1993, p.21-38; MARTYN, J. Louis, Galatians,New York, Doubleday, 1998, p.374 (The Anchor Bible).

BETZ, Hans-Dieter, Galatians - A Commentary on Paul's Letter to the Churches in Galatia, Philadelphia, Fortress Press, 1988 (Hermeneia),p.181-201;STRÖHER, Marga Janete, "Entre a afirmação da igualdade e o dever da submissão - Relações de igualdade e poder patriarcais em conflito nas primeiras comunidades cristãs", en Estudos Bíblicos, Petrópolis, Vozes, vol.67, 2000, p.36-44;SCHOTTROFF, Luise, Mulheres no Novo Testamento - Exegese numa perspectiva feminista, São Paulo, Paulinas, 1995, p.10 e 98; MEEKS, Waine, “The Image of The Androgine - Some Use of a Symbol in Earliest Christianity”,em History of Religions, vol.13, 1974), p.182; FIORENZA, Elisabeth Schüssler, As origens cristãs a partir da mulher, São Paulo, Paulinas, 1992, p.241-242.

BYRNE, Brendan, Paulo e a mulher cristã,São Paulo, Paulinas, 1993, p.28.

BYRNE, Brendan. Paulo e a mulher cristã, p.29.

FERREIRA, Joel A., “Não há judeu nem grego (Gl 3,28a) - Superação das assimetrias étnicas e religiosas”, en Fragmentos de Cultura, vol.13, n.5, 2003, p.1093-1124.

FERREIRA, Joel A., “Não há escravo nem livre (Gl 3,28b)”, p.717-738.

FERREIRA, Joel A., “Não há macho (homem) e fêmea (mulher) - Laços de ternura em Gl 3,28c”, en Estudos Bíblicos, Petrópolis, Vozes, vol.72, 2002, p.90-105; FIORENZA, Elisabeth Schüssler, As origens cristãs, p.238; Tamez, Elsa, “Roteiro hermenêutico para compreender Gál 3,28 y 1Cor 14,34”, p.9.Sugiero también el lindo texto de REIMER, Ivoni Richter, "Recordar, transmitir, actuar. Mujeres en los comienzos del cristianismo", en RIBLA, Quito, Recu, vol.22, 1995, p.43-57. En este ensayo, se rescatan a las mujeres silenciadas y hechas invisibles por la tradición y que vuelven a hablar y tener oportunidades. Casi todos los comentaristas están de acuerdo que quién estaba detrás de la elaboración de este texto revolucionario eran las mujeres y los esclavos que participaban en las experiencias cristianas en los grupos cristianos originarios.

BETZ, Hans-Dieter, Galatians - A Commentary on Paul's Letter to the Churches in Galatia, p.190.

Meeks dice que este ideal de igualdad y búsqueda de unificación se difundía en gran parte del mundo de la época. Varios cultos mistéricos del Oriente, por ejemplo, ponían a las mujeres junto a los hombres y procuraban eliminar las distinciones raciales y sociales. Mientras tanto, dice que las expresiones concretas eran casi inexistentes en la vida cotidiana (MEEKS, Waine A., “The Image of The Androgine", p.169-173).

 

 
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