Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas
Ester y la muerte del dualismo
Darío Barolín
Resumen
El presente trabajo brinda una mirada general al libro de Ester. Sin embargo prestamos principal atención a las propuestas que brinda de cómo lidiar con un poder despótico y con quienes lo ejercen. Se privilegia una acción de influencia y manipulación antes que de confrontación abierta. En un segundo momento, habiendo resaltado el fuerte componente irónico en el texto, nos animamos a brindar una “lectura irónica”sobre las matanzas del 13 y 14 de Adar.
Abstract
The present paper gives a general view about Esther’s book. However, we pay attention mainly to the diverse proposal of how to deal with a despotic power and those who use it. Influence and manipulation over the power is privileged rather than an open confrontation. In a second moment, after we emphasized the irony in the text, we propose an “ironic reading” about the massacres of Adar, 13th and 14th.
1 - Introducción
El libro de Ester no es una novela construida linealmente y sin ambigüedades sino que, por el contrario, hace un intensivo uso de repeticiones, ironías y “subibajas” tanto de los personajes, como de las acciones, los temas y la historia misma. Estos recursos literarios son utilizados para cuestionar la visión que su audiencia primaria tiene de sí misma y de su entorno (ver infra sobre audiencia). El tema dominante es la confrontación con distintos poderes opresivos y la interacción con los otros pueblos en la diáspora. La propuesta central del libro es presentar un modelo de cómo lidiar con estos poderes injustos y también invita a los judíos en la diáspora a reflexionar sobre la visión que tienen de sí mismos.
En primer lugar dejaremos establecidos algunos aspectos formales vinculados al texto que consideraremos, su lugar en el canon, etc. A continuación daremos una mirada a los distintos conflictos que aparecen en el libro, cómo se resuelven y sus consecuencias. Finalmente nos centraremos en aspectos que hacen al lugar del lector y su proceso durante la lectura/escucha del libro.
2 - Preparándonos para el camino
Antes de entrar en los aspectos arriba señalados es importante hacer algunas consideraciones previas sobre aspectos formales del libro y metodológicos. En primer lugar, han llegado hasta nosotros dos libros de Ester sin contar las muchas pequeñas variantes que se han originado en el proceso de transmisión del texto: uno en hebreo y otro en griego. El espíritu de este número de RIBLA sobre los Escritos busca de alguna manera seguir la propuesta del canon hebreo y en tal sentido aquí trabajaremos el texto hebreodejando el texto griego fuera de toda consideración. No porque éste no la merezca sino porque cualquier tratamiento serio sobre el mismo debe hacerse sobre todo el texto griego de Ester y no solamente considerando sus “interpolaciones”. Éstas, por su lugar en la estructura narrativa y por su importancia, hacen del texto griego uno considerablemente diferente.
En cuanto a su lugar y fecha de composiciónes necesario distinguir la situación de la narrativa de su fecha de composición. Los hechos narrados por el libro de Ester se sitúan inicialmente en el tercer año (1,3) del reinado de Jerjes 486-465 (Asuero es la transcripción castellana) No obstante su narración es seguramente muy posterior. Es casi seguro que es una obra del judaísmo en el exilio pero su datación sigue siendo bastante incierta. Las propuestas van desde el siglo V hasta el siglo 2 aC. Geográficamente hablando, la mayor parte de los acontecimientos transcurren en Susa y más específicamente en el palacio real aunque sus lamentables consecuencias se extienden por todo el imperio. Susa era una ciudadela fortificada construida por Darío, padre de Jerjes en el país de Elam, al este del río Tígris.
En cuanto a la audiencia podemos estar seguros que está dirigido básicamente a las comunidades judías en la diáspora y la fiesta de Purim es un primer contexto de interpretación no sólo por la historia de su recepción sino porque el texto mismo, al menos en su forma final, apunta a esta festividad. En relación al judaísmo en la diáspora encontramos una constante discusión sobre la integración/asimilación al mundo circundante y por otro lado una propuesta separatista, de no contaminación con el resto. Esta última propuesta es la que aparece presentada claramente en la visión que Amán le brinda al rey y no es para nada imaginativa sino la visión que los otros pueblos tenían sobre los judíos. Esta visión de las relaciones con los otros pueblos está sostenida por una conciencia dualista de superioridad de sí mismo sobre el resto. Así el binomio judíos/nosotros vs. Gentiles/ellos es un trasfondo ideológico contra el cual leemos la historia de Ester.
Por otro lado, se reconoce que la fiesta de Purim tiene un origen popular y fuera del ámbito del pueblo de Israel, seguramente tomada del ámbito persa. Esta fiesta, aunque no es parte del calendario religioso judío, pronto se convirtió en una de sus más importantes festividades. Purim es una fiesta popular que ya el mismo libro la caracteriza como un día de alegres banquetes, regalos mutuos y caridad. Este día de banquete (yeme mishteh) es caracterizado por la alegría y también por la bebida.. En el siglo tercero un rabí de Babilonia llamado Rava expresó que uno debería beber hasta no poder distinguir entre “bendito Mardoqueo y maldito Amán”. Así la expresión Ad-de-lo-yada “hasta no conocer” se ha convertido en la actualidad en uno de los aspectos centrales de esta fiesta.
Una novela antes que una historia. El libro de Ester se nos presenta con las características comunes de la tradición folclórica israelita y así con fuertes vínculos con la “novela de José” (Gn 37-50), por ejemplo, y también con la literatura universal. Susan Niditch ha mostrado claramente cómo en Ester aparecen los tradicionales motivos de las fábulas y cuentos de hadas: el villano en la corte, un rey estúpido e ineficiente a la borda de sus asesores, el bueno perjudicado y luego vindicado, la ascensión de alguien del vulgo a esposa del rey. El cuento de la cenicienta es particularmente interesante pues ella parece ser un ejemplo claro del relato de Ester no sólo por Ester/Cenicienta convertidas en esposa del rey sino porque la misma carga que sus primas y madrastra ponían sobre ella de limpiar todo el día es lo que ellas recibirán al final de la historia. Lo mismo que ocurre con Amán quien quería colgar a Mardoqueo y los enemigos de los judíos que querían matarlos, ellos fueron asesinados. Así podemos decir que estamos más frente a un novela o un cuento que ante la descripción de un hecho histórico.
El libro de Ester está compuesto de varias historias o relatos que se van vinculando unas con otras. Así la caída de Vasti (cap.1) genera una segunda trama: el asenso de Ester (cap. 2,1-18). Mardoqueo a través de la ahora reina Ester salva la vida al rey (2,19-22) pero no es premiado por esto sino que Amán es eregido como el segundo del rey lo que lleva al conflicto con Mardoqueo y el plan de Amán para exterminarlo a él y a todo su pueblo (3,1-15). Este decreto del rey lleva a una serie de acciones de Mardoqueo y principalmente de Ester para conjurar este plan que culmina con la muerte de Amán y su familia así como también de “los enemigos de los judíos” por un lado y la celebración de Purím por parte de los judíos (5,1-9,20). Finalmente la fiesta de Purím es establecida como día de celebración para todos los judíos “de generación en generación, en todas las familias, en todas las provincias y en todas las ciudades...” 9,28 y Mardoqueo alcanza su lugar deseado el segundo después del rey (10,3).
3 - Una novela de confrontación con el poder
Lejos ha quedado el espíritu del rey asociado con la justicia y la sabiduría (Prov 17,10ss; 20,8.28; 19,4.14, etc.). Aquí nos enfrentamos a un rey que banquetea todo el día y todo el tiempo (ver Ecl 10,16-17): “el rey y Amán se sentaban para beber y la ciudad de Susa estaba en confusión” (3,15). Esto nos muestra condensadamente la indiferencia del poder. Asuero no es siquiera lúcido sino que se deja llevar por el consejo de sus asesores, es manipulado por Amán y también por Ester. Su estupidez lo hace aún más peligroso, “más peligroso que mono con navaja” diría el dicho popular. Esta es la visión del poder persa que el autor tiene y sobre el cual construye una propuesta de resistencia, no de abierta confrontación sino camuflada, silenciosa para no despertar al rey y ser destruido. Más conveniente es ejercer presión ante él, después de todo es un rey fácilmente manipulable.
3.1 - Vastí y su dignidad
La primera en enfrentar el abusivo poder del rey es Vasti. El rey estaba alegre por el vino (1,10) y la manda a llamar a su presencia con la corona real para que la gente y los jefes vean su belleza (v.11). Esta acción está en continuidad con las anteriores donde el objetivo del rey es exhibir su grandeza y poder (cf. 1,4). Vestida o no, es inapropiado para la reina presentarse ante el rey en un banquete cuando las costumbres indicaban que después del vino venían las concubinas y prostitutas. La orden del rey es entonces básicamente inapropiada no sólo por el objetivo, mostrarla como si fuera un objeto, sino también por el momento y el lugar. Si Vasti se presenta ante el rey quedará humillada y posteriormente será descartada, pues habrá perdido su status de esposa y reina. Vasti rechaza dignamente la orden del rey y con ello el poder patriarcal (cf. infra) y político se siente disminuido, cuestionado. Así se pone en movimiento todo el aparato imperial para reafirmar el poder del rey y de la estructura patriarcal.
Es importante resaltar que al momento en que el rey se dispone a tomar una decisión está todavía “alegre” por el vino y además “consumido por la ira” ambos malos consejeros para tomar decisiones, aún peores que sus “sabios” quienes sugieren castigar a Vasti y a todas las mujeres del reino. Todas se convertirán ajenas en sus casas, Vasti no podrá hacerse presente ante el rey y el resto de las mujeres casadas con gente de otros pueblos no podrán siquiera hablar su propia lengua en la casa sino que deberán hablar la de su esposo (1,22, cf. Neh 13,23-24). Irónicamente la renuncia de Vasti de presentarse ante el rey es castigada con la imposibilidad de presentarse ante él.
Así termina el primer acto de nuestra novela dejándonos información valiosa sobre lo que vendrá. En primer lugar, sabemos cómo el rey responde a quien se confronte directamente con él; en segundo lugar sabemos también el carácter descartable que las personas tienen en su entorno (“y dé el rey el cargo de reina a otra mejor que ella” 1,19) En tercer lugar, también se deja establecido la importancia de los decretos del rey que no pueden ser traspasados (1,19). Estos elementos serán vitales en el desarrollo de los acontecimientos futuros.
3.2 - La confabulación de Bigtán y Teres
El segundo conflicto es el que aparece con la confabulación de Bigtán y Teres, dos eunucos de la corte, contra Asuero. El texto no explicita el motivo por el cual ellos “buscaban echarle mano al rey Asuero” (2,21) pero lo leído hasta ahora muestra motivos suficientes para deshacerse de este rey. Sin embargo, gracias a la ayuda de Mardoqueo y Ester, el rey salva su vida y los conspiradores son colgados (¡Que importante es la sugerencia de Ecl 10,20!). Así tenemos un nuevo fin para aquellos que se oponen y conspiran contra el rey: la muerte.
3.3 - Mardoqueo, el piquetero
El tercer conflicto se da entre Mardoqueo y Amán. Mardoqueo se niega a postrarse ante él y su actitud de desobediencia es vinculada con el hecho de que él es judío (3,6.8-9) y muchos exégetas toman esto por cierto. La genealogía de Amán (cf. 1Sa 15,7-9) podría señalarse en apoyo de esta idea. Sin embargo el rechazo de Mardoqueo debe vincularse necesariamente con que él no ha recibido ninguna recompensa por haber salvado la vida del rey. De hecho 2,22-23 hacen esperar al lector el premio para Mardoqueo y la fórmula “después de estos sucesos” marca un nuevo acto pero a su vez exige una cierta causalidad con el hecho precedente. Finalmente, el asociar un acto individual del cual no se nos brinda ninguna explicación con el hecho de ser judío es propio del pensamiento mayoritario y discriminatorio en una sociedad. Así las acciones de alguien perteneciente a un grupo minoritario y/o discriminado por su nacionalidad, sexo, confesión religiosa, ideología, orientación sexual, el color de piel, etc. son explicadas como consecuencia de su pertenencia a ese “subgrupo” social, sobretodo aquellas “inapropiadas” según la mayoría. Mientras que las acciones individuales de las personas pertenecientes a esa “mayoría” se conservan en el plano individual. En pocas palabras si un persa se hubiese opuesto a Amán no pasaría de una acción individual en cambio en el caso de un judío es interpretado como parte de una acción colectiva.
3.4 - Una matanza en puerta: Amán y su plan de exterminio
Este conflicto, como dijimos pasa de ser un acto individual para convertirse en un plan de exterminio de todos/as los judío/as “y buscó Amán exterminar a todos los judíos, pueblo de Mardoqueo, que habitaban en el reino de Asuero” (3,6). En 5,9, además de este plan para todos los judíos, Amán decide colgar a Mardoqueo. Si en 3,2 Mardoqueo no se inclinaba ni se arrodillaba ante Amán y despierta su furia, en 5,9 Amán se enfurece porque Mardoqueo no se levanta ni se mueve ante él. Así que el nuevo plan de Amán, asesorado por su esposa Zeres es “levantar” a Mardoqueo y así prepara una horca de más o menos 25 metros. A juzgar por los resultados la forma de confrontarse con el poder que Mardoqueo ha elegido no ha sido muy inteligente.
3.5 - Ester, la reina, Ester, la sabia
El quinto conflicto que tenemos en el texto es el de Ester, primero con su tío y luego con su esposo, el rey Asuero. Mardoqueo después del decreto del rey de exterminar a los judíos pone a Ester ante dos lealtades: por un lado está su pueblo y su tío; por otro el rey, su esposo. Ester decide finalmente ponerse del lado de su pueblo y se dispone a interceder por él. La manera en que Ester resuelve el conflicto y cómo se enfrenta al poder es la única que resulta exitosa y por lo tanto el modelo que se propone como adecuado.
El rey, cuando su enojo se aplacó y seguramente cuando la alegría del vino lo abandonó, empezó a extrañar a Vasti, lo que ella había hecho y lo que se había decretado sobre ella (2,1). Su estado parece ser tal que los eunucos toman la decisión por él (aunque ya se la habían anticipado en 1,19 y necesita su aprobación 2,4) de realizar un concurso para conseguir una nueva reina. Las condiciones de la persona buscada son explícitamente señaladas: debe ser virgen y bella (2,3), el resto poco importa. Así la caída de Vasti es el comienzo del ascenso de Ester.
Ester es introducida en el relato después que su tío Mardoqueo y la información que se da sobre ambos no debe ser pasada por alto. En primer lugar son judíos deportados de Jerusalén y genealógicamente están vinculados con Saúl, el primer rey de Israel (cf. 1Sam 9,1-2). Además Ester es descrita como “bella y de buen aspecto” (2,7) de la misma manera que lo era Vasti (1,11) y lo que se necesitaba para suplirla (2,3). A diferencia de Vasti, ella es presentada como obediente. Ester es llevada (lqj, lit. tomada 2,8.16) y obedece a su tío ocultando su origen (2,10) y lo seguirá haciendo aún cuando ya haya sido coronada reina (2,20). Todo indica que Ester es la candidata ideal y el autor nos da más pista para pensar eso ya que pronto le agrada a Hegué, el encargado de todas las mujeres (2,9), y goza de su favor; de todos cuantos la veían (2,15) y finalmente, después de doce meses de preparación, también del rey (2,17) quien amó a Ester más que a las otras mujeres. Así Ester es coronada reina en reemplazo de Vasti y como no podía ser de otra manera la vuelta al “orden” tenía que ser celebrado: marche otra fiesta.
Así como Vastí ante la orden del rey se enfrentaba a la difícil decisión de obedecer a su esposo, el rey y con ello perder su status o desobedecerlo y enfrentar las consecuencias, ahora Ester es puesta en la misma situación por su tío. Ester obedece a Mardoqueo y pone en riesgo su vida o bien sigue fiel a su esposo y entra en conflicto con su tío Mardoqueo. En este punto se da un proceso de liberación, de autonomía de parte de Ester. Ester como Vasti se liberan de las tutelas y deciden por ellas mismas. En tal sentido es claro el contraste entre 2,20 y 4,17, ahora es Mardoqueo quien obedece a Ester. Es Ester y no Mardoqueo quien elige la forma de llevar adelante esta situación conflictiva, es ella quien decide la estrategia a seguir y su primera decisión es que su pueblo ayune junto con ella durante tres días para prepararse para el momento decisivo. La decisión de Ester cuando se produce su transformación y liberación de toda tutela es para comprometerse con su pueblo en su liberación aún a riesgo de su propia vida: “si perezco, pereceré” (4,16). El riesgo de vida que corre Ester no es mera imaginación sino una claro conocimiento de lo que ha sucedido previamente con la desobediencia de Vasti, luego de Bigtán y Teres y finalmente de Mardoqueo y su pueblo. La valiente decisión de Ester de comprometerse con su pueblo y juntos ayunar contrasta con la indiferencia de Asuero y Amán en 3,15 donde bebían mientras Susa estaba consternada. Ester asume el dolor de su pueblo y se solidariza con él consciente de los riesgos que asume.
Ester se ha transformado y cuidadosamente planea las acciones futuras. Así se viste adecuadamente y consigue conquistar el favor del rey (5,2) como lo hiciera anteriormente (2,17). Tanto es así que le ofrece la mitad del reino (5,3). ¿Es este el tiempo para exponer al rey la situación y salvar su pueblo? No, Ester apenas invita al rey y Amán a un banquete. Propuesta que seguramente no será desaprobada por el rey sabiendo su afecto a Ester y su afección a los banquetes. En el transcurso del banquete, y con vino en su mano, el rey vuelve a decirle: “¿qué deseas? Y se te dará ¿cuál es tu pedido? Y hasta la mitad del reino se cumplirá” (5,6) ¿Será ahora sí el tiempo de exponer al rey la situación? No, se vuelve a crear el suspenso, se prologa el tiempo de decisión ( aún más con el nuevo encuentro entre Amán y Mardoqueo) pero ahora sí sabemos que en el próximo banquete Ester hará conocer su petición.
Ante la pregunta del rey, Ester responde: “si he hallado gracia ante tus ojos, oh rey y si le parece bueno al rey, que se me dé mi vida, ese es mi deseo, y a mi pueblo, esa es mi petición pues hemos sido vendidos yo y mi pueblo para destrucción, para muerte y exterminio. Si para esclavos y esclavas hubiésemos sido vendidos me callaría pues el enemigo no haría perjuicio al rey.” (7,3-4) Ester no plantea la situación como un perjuicio para ella o para el pueblo sino para el rey. Ester plantea las cosas de tal manera que no se trata de una acto de compasión para con ella y con su pueblo sino para evitar un perjuicio al rey. Así como Amán plantea su ira en términos de perjuicio al estado, Ester plantea la situación suya y de su pueblo como perjuicio para el rey.
La situación sigue en forma dramática y la tensión va en aumento pero el conflicto se resuelve a favor de Ester y su pueblo en forma irónica. El rey se retira del lugar lleno de ira (7,7) seguramente a tomar un poco de aire y pensar una respuesta. En el interior mientras tanto Amán se queda junto a la reina para pedir por su vida pues advierte la destrucción que se le viene, la que irónicamente su esposa le había advertido (6,13). Irónicamente también la suerte se decide pues el rey interpreta la posición de Amán sobre el diván como un intento de éste de abusar (kbš) de la reina. Así la muerte de Amán se decidió por una mala interpretación de la situación de parte del rey y aunque esto seguramente marca ya un cambio favorable para Ester y Mardoqueo (cf. las palabras del eunuco Jarboná a favor de Mardoqueo 7,9) el decreto de exterminio aún está vigente. Recién ahora Ester deja lugar a su verdadera motivación: salvar su vida y la vida de su pueblo y pide al rey que revoque (švb) el decreto elaborado por Amán (8,5).
3.6 - La mejor defensa ¿es el ataque?
La irrevocabilidad de los decretos reales (cf. 8,8 y Dan 6,11) hacen que se haga un nuevo texto, esta vez diseñado por Mardoqueo, para ser diseminado por todo el imperio de la misma manera que el anterior. Así la solución que Mardoqueo encuentra es la de autorizar a los judíos a juntarse “defender su vida, para destruir, para matar y para exterminar a todos las fuerzas de los pueblos o provincias enemigas de ellos, incluidos los niños y mujeres y a saquear sus bienes”. (8,11). Este decreto está echo para ser exactamente igual tanto en su diseño como su distribución al de Amán. Así ya se vislumbra un elemento característico de este tipo de novelas, el mal diseñado para otros se les vuelve en contra. Esto está expresado magistralmente en 9,1: “el día que esperaban los enemigos de los judíos dominarlos cambió y dominaron los judíos a sus enemigos.” El decreto es señal de alegría para la ciudad de Susa y “para los judíos fue esplendor y alegría, gozo y honor” (8,15-16) y hubo banquetes y días de fiestas. Otros/as habrán pensado como Zeres, la esposa de Amán, que contra los judíos no había posibilidad de triunfo (6,13; cf. tambien 9,2) y se hicieron judíos por temor (8,17).
A este primer decreto y las masacres del día 13, sobre las cuales nos detendremos a continuación, le sigue un segundo decreto, esta vez hecho a pedido de Ester y ordenando por el rey que repite el mandato anterior por un nuevo día, el 14 de Adar, para Susa y especialmente contra los hijos de Amán.
Aparecen otros dos decretos finales estableciendo la fecha de purim, para celebrar el día que “descansaron los judíos de sus enemigos y el mes que cambió para ellos la aflicción en alegría y el luto en día de fiesta” Y así esos días se transformaron en “días festivos, y envío de mutuo de regalos y donaciones a los pobres” (9,1).
Los acontecimientos que se dan el 13 y 14 de Adar no pueden ser interpretados en términos de autodefensa como lo preveía el decreto de Mardoqueo sino más bien como un ataque de los judíos a los ahora atemorizados enemigos. En primer lugar ¿cuál es el objetivo de este contra-decreto? ¿Busca éste posibilitar la defensa de los judíos tal como lo expresó Ester ante el rey y este decreto es la salida legal que se encuentra ante la imposibilidad de revocar el decreto? ¿No tiene también un objetivo disuasivo? ¿O bien pretende legitimar lo que luego sucede, la matanza de los enemigos? La opción disuasiva me parece la más apropiada para el texto pues uno podría suponer que, excepto para los mártires, el mismo instinto de vida exige que uno se defienda ante un ataque sin que el rey lo ordene. Pero la existencia de un decreto no sólo legaliza esa resistencia sino que debe ser entendida como un cambio del favor real y por lo tanto una contraorden.
En segundo lugar, ya sabemos de antemano por boca de Zeres, que quien se opone a los judíos termina siendo derrotado (6,13). Esto además se confirma en los capítulos siguientes con la muerte de Amán y el encumbramiento de Mardoqueo. La gente recibió este decreto con temor (8,13; 9,2) y también con temor reacciona todo el poder del imperio (9,3-4). Entonces la pregunta de Bruce Jones es lógica y acertada: “¿Quién sería tan estúpido como para acatar el decreto obsoleto de Amán, ignorando el segundo decreto, publicado más eficientemente?” Así antes del 13 de Adar el peligro ha cesado. De hecho nadie ataca a los judíos, que no sufren ninguna baja, pues todos estaban tremendamente atemorizados. Así no existe en realidad una defensa de la vida (8,11) sino más bien lo que sucede es que los judíos salen en búsqueda de aquellos que querían hacerles mal. Es sólo un ataque de parte de los judíos, del otro lado encontramos sólo pasividad (cf. 9,2-4) y las muertes son tremendas así lo indican las cifras que se nos presentan. Así las acciones llevadas adelante el 13 y 14 de Adar no pueden ser interpretadas en el sentido de salvar sus vidas (cf. 8,11).
Finalmente, hay una cuestión que queda abierta y es el resultado a mediano y largo plazo de esta acción contra los “enemigos” y a juzgar por la historia inmediata del pueblo judío bajo el dominio persa (¿el tiempo de composición de la obra?) y posteriormente hasta nuestra actualidad, la misma se torna inadecuada. El v. 9,22 nos señala que Purim fue el día que “descansaron” de sus enemigos sin embargo esto para nada evitó persecuciones posteriores que el judaísmo lamentablemente tuvo y tiene a lo largo de la historia.
4 - El lugar del lector, la lectora
El libro de Ester puede ser dividido básicamente en dos momentos. Uno es el constante peligro que acecha a uno/a de los personajes y nos muestra una propuesta de cómo lidiar ante esto y por otro lado, una vez que el peligro ha cesado (cf. 8,15-17), nos invita a reflexionar sobre quiénes somos. Nos centraremos ahora sobre los acontecimientos del 13 y 14 de Adar. Estos pueden ser leídos desde una perspectiva fundamentalmente étnica y así justificar las masacres de estos días o bien el lector puede cuestionar su propia identidad y preguntarse sobre si es ético el accionar de sus compatriotas. En el camino primero no hay mucho más que decir pero creo que el libro de Ester a través de sus constantes sorpresas nos invita a leer irónicamente el relato en sí.
Hemos dicho más arriba que éste es un libro escrito para el judaísmo de la diáspora y que la fiesta de Purim era un primer contexto necesario para la interpretación. A esto debemos sumarle como un factor decisivo el abundante número de ironías y “jugadas” que el autor va haciendo con el lector. En el proceso de lectura uno anticipa o supone lo que continúa, de acuerdo a la información brindada previamente y también de acuerdo a su propia ideología. Sin embargo en el libro de Ester el lector constantemente se ve obligado a replantear sus expectativas pues estas no se cumplen sino que la narración toma caminos impredecibles, irónicos. A lo largo de este trabajo hemos intentado señalar algunos de ellos, los más significativos.
En segundo lugar, esta ironía que se da a nivel del relato, también se da a nivel de los personajes. Por ejemplo no se puede hacer una distinción entre judíos/as buenos/as y gentiles malos/malas. Abundantemente hemos hablado de Amán pero su esposa, a diferencia de él, es capaz de percibir correctamente quiénes son los judíos. Asuero puede ser acusado de muchas cosas pero no de antijudío, similarmente los eunucos, especialmente Jarboná. Por otro lado Mardoqueo llama a su sobrina a humillarse ante el rey pero él no es capaz de hacerlo ante Amán. Ester es capaz de decir que si le toca morir morirá, pero luego, inteligentemente descarta esa opción (8,7). Luego el pueblo judío que lleva adelante la masacre no toma botín pero sus líderes, Mardoqueo y Ester (nombres que refieren a las deidades de Marduk y Ishtar) sí lo hacen con las propiedades de Amán. Hay muchos no judíos que se entristecen y alegran en solidaridad con ellos pero otros se hacen judíos simplemente para salvar el pellejo. Así nada es lo que parece.
En el mundo que nos presenta el texto las distinciones entre blanco y negro parecen difíciles de hacer y justamente esto es lo que el lector ha ido descubriendo durante los primeros ocho capítulos. Ahora esta preparado para dar un paso más y encontrarse con una nueva ironía. Ya no la encuentra sólo en los pequeños acontecimientos y en los personajes sino que también toda la historia en sí es irónica. El lector, la lectora ha sido llevado/a por la obra a un punto donde inevitablemente, al menos eso espera, se mire al espejo y se pregunte a sí mismo/a, ¿quién es? ¿cómo se ve a sí mismo/a? ¿cómo lo/a ven los demás?
De hecho el componente étnico, introducido por Mardoqueo a Ester, fue el que identificó al lector judío/judía con estos actores y no con otros y fue el que lo hizo ponerse dramáticamente del lado de su propio pueblo, indefenso y a la merced del odio de Amán. Ahora en cambio, en el capítulo 9 la situación se invierte pues es el odio de su propio pueblo el que apabulla a un enemigo temeroso, indefenso pues el favor del rey ha cambiado. ¿Invertirá también el/la lector/a su lado? ¿Alcanzará el libro de Ester para cuestionar la auto-imagen que el/la lector/a tiene de sí mismo/a y de su pueblo?
Finalmente debemos decir que es un libro escrito por judíos y para judíos/as en tal sentido una lectura antijudía del mismo es totalmente fuera de contexto. De lo que se trata más bien, desde nuestra perspectiva, es preguntarse si el texto en sí mismo invita a una mirada irónica sobre su propio pueblo. Por cierto que la misma fiesta de Purim, vaso de vino en mano, es un contexto ideal para aprovechar a reflexionar y reírse de uno/a mismo/a.
5 - Conclusión
Lo que hemos intentado presentar en este trabajo es un recorrido por los conflictos que aparecen en la superficie del texto. De ellos destacamos especialmente la propuesta de confrontación con el/los poder/osos siendo la estrategia de la no confrontación directa la más efectiva. Al mismo tiempo, una vez que el peligro ha cesado, mira al interior de su pueblo e invita a sus compatriotas a reflexionar sobre sí mismos/as y su propia condición en la diáspora. La fiesta de Purím entonces es una fiesta para celebrar la salvación de la masacre que se venía sobre ellos pero al mismo tiempo es para reflexionar sobre sí mismos/as. Finalmente, el libro de Ester es liberador no sólo porque relata una “historia” de salvación sino porque destruye el pensamiento dualista que es el sostén ideológico de toda opresión.
Darío Barolín
Alsina 165
8208 Jacinto Arauz
La Pampa
Argentina
En relación al texto hebreo vale decir que se ha cuestionado la integridad del mismo, como en todos los libros del AT. Las discusiones son básicamente si las historias de Vasti, o una plebeya volviéndose reina por ejemplo no constituyeron relatos independientes y principalmente si 9,20-10,3 no fue un añadido posterior de tipo litúrgico. No obstante aquí consideramos el texto recibido en el canon hebreo sin entrar en discusión sobre su perspectiva diacrónica.
Ya Sandro Gallazzi correctamente ha considerado separadamente el texto hebreo del texto griego en su comentario a este libro (Sandro Gallazzi, Ester, Buenos Aires, Ediciones La Aurora, 1989). Lamentablemente la Biblia de Jerusalén ha optado por insertar las interpolaciones del texto griego en el texto hebreo en lugar de presentar los dos textos diferenciados.
2Macabeos 15,37 y 1Macabeos 7,49-50 son una indicación de que ya se celebraba la fiesta de purim para esta época.
La palabra purim es la forma plural de pur que significa “suerte”, tirar a suerte. Tal cual es definido etimológicamente en 3,7 y es explicado por el término goral de igual significado. La necesidad de explicar la palabra pur muestra justamente su origen foráneo, seguramente del acádico puru. Confira Sandra Berg, The Book of Esther - Motifs, Themes and Structure, Scholars Press, 1979, p.53 (SBL Dissertation Series, 44), y José Vílchez Líndez, Rut y Ester, Estella, Verbo Divino, 1997, p.190-191.
Así hacia mitades del siglo 3 a.C. encontramos en Egipto un escrito fuertemente antijudío en el que se mofa de la historia de Israel. Confirmar también L. Leipold y Walter Grundmann, El mundo del Nuevo Testamento, Madrid: Cristiandad, vol.1, 1973, p.307-331.
Sandro Gallazzi, Ester, muestra algunas de las fiestas importantes de los persas y establece las posibles similitudes con la fiesta de purim (confira p.25-27).
La raíz de la palabra hebrea mishteh es el verbo shatah que significa “beber”.
Susan Niditch, "Esther - Folklore, wisdom, feminism and authority", en BRENNER, A., A Feminist Companion to Esther, Judith and Susanna, Sheffield: Sheffield Academic Press, 1995. Ver también Susan Niditch, Folklore and the HebrewBible, Minneapolis: Fortress Press, 1993.
Se discute sobre si hay una base histórica aunque mínima detrás de esta historia. Algunos prefieren considerarla una novela histórica, es decir que tienen alguna base histórica pero novelada y otros que la consideran simplemente una novela de ficción. Confira Vílches, p.185-186. Tampoco se debe descartar el aspecto etiológico en relación a Purim. Confira Michael Fox, Character and ideology in the book of Esther, Grand Rapids: Eerdmans, 2001, p.141-152.
Esto ha llevado a sugerir una composición a partir relatos originalmente independientes.
La confrontación con el poder también está desarrollada de manera similar en Eclesiastés 8,1-8. Ver Darío Barolín, “Eclesiastés 8,1-8 - Consejos para leer entre líneas”, en Cuadernos de Teología, Buenos Aires, ISEDET, vol.20, 2001, p.7-22.
El targum de Ester interpreta que la mención de la corona y por ausencia del resto se le solicita a Vasti que aparezca desnuda y vestida sólo con la corona real.
Esto lo confirmará el lector más adelante cuando el rey, en una noche de insomnio, lee lo escrito en el libro de las memorias y decide premiar a Mardoqueo por su acción. Por cierto que no habrá premio para Ester.
Sandra Berg ha sugerido aquí un juego de palabras entre ’bd “exterminar” y ‘bd “trabajar”, “servir”, “esclavizar”. Una con ’alef la otra con ‘ayin y de sonido similar. Confira Sandra Berg, The Book of Esther, p.102. Esto subrayaría una vez la manipulación que se puede ejercer sobre el rey. Nótese también que el pedido de Ester al rey en 7,3-4 parece suponer la manipulación de Amán del lenguaje en su presentación al rey.
Ver Zefira Gitay, “Esther and the Queen’s Throne”, en BRENNER, A., A Feminist Companion to Esther, Judith and Susanna, p.140.
Tampoco hay que dejar pasar el hecho de que todas las mujeres solicitaban diferentes cosas para presentarse ante el rey (2,13) mientras que Ester no pidió nada, solo lo que le indicó Hegué (2,15).
Debe notarse no obstante que ésta difiere de las anteriores, aquí se habla de una fiesta en honor a Ester y que la misma se extiende en beneficio de todas las provincias en descanso y regalos. Algunos, siguiendo a la Septuaginta entienden el descanso como una reducción de impuestos a las provincias.
El verbo aquí es ’bd, el mismo que se utiliza en el plan inicial de Amán (3,9).
La lectura de que Ester es movida por miedo antes que por solidaridad no percibe la capacidad de Ester para encontrar soluciones adecuadas, inteligentes y eficaces. Confira más adelante la nota sobre 8,6.
Es de notar la forma en que Ester responde. Ella no dice “mañana te haré conocer mi petición” sino que le dice al rey: “mañana haré según la palabra del rey” (5,8). Ester ha logrado que hacerle su pedido sea ya a esta altura una demanda del rey.
Nótese que a diferencia de 5,6 aquí el rey se dirige a Ester como “reina Ester”. Tal vez la dilación en la petición de Ester se debe a que era necesario llegar a este momento donde ella tiene ante los ojos del rey el status de reina y no sólo de “esposa de...”.
Ester cita textualmente los términos utilizados en el decreto ordenado por Amán (confira 3,13).
El término hebreo utilizado es mittah. Éste puede interpretarse como cama o también como diván. Pensando que era el cuarto donde se estaba realizando el banquete, diván o sofá parece la traducción más adecuada.
Ester ha sido beneficiada con la muerte de Amán pues recibe su hacienda sin embargo el que es enaltecido es Mardoqueo. Así de alguna manera se vuelve a repetir la situación de Mardoqueo y Amán en 3,1.
Sin embargo Ester no deja de pensar astutamente. Ahora que está rogando por la vida de su pueblo ella se excluye. Antes hablaba de la muerte suya y de su pueblo, ahora ella se coloca fuera de esta posibilidad. Esto plante alguna preguntas o bien siempre fue así, como Mardoqueo lo señala en 4,12-13, y su inclusión en 7,3 es solamente estratégica. O bien la posibilidad de muerte es real y aquí ella se excluye pensando que el rey podría no modificar la situación de su pueblo, después de todo las leyes de los medos y los persas son irrevocables 8,8 y Daniel 6,11.
Es importante notar que el conflicto del capítulo nueve se da entre pueblos bajo del imperio y no con el imperio en sí. El rey y el imperio quedan fuera de este conflicto son meros espectadores de la masacre entre sus súbditos.
Bruce Jones, “Two Misconceptions about the Book of Esther”, en Catholical Biblical Quarterly, vol.39, 1977, p.176.
David Clines, consciente de esta situación, habla de una “guerra preventiva” término que seguramente no tenía las mismas características que las que actualmente tiene después del 11 de setiembre de 2004. Confirmar The Esther Scroll - The Story of the Story, Sheffield, Journal for the Study of Old Testament, 1984 p.21.
Stan Goldman ha sido de mucha ayuda para descubrir el aspecto irónico del libro de Ester. Confira “Narrative and Ethical Ironies in Esther”, en Journal for the Study of Old Testament, vol.47, 1990, p.15-31.
En una línea similar de autocrítica podemos situar al libro de Jonás. El cual no fue escrito para los habitantes de Nínive sino para los mismos judíos.
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