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EXPERIENCIA Y PROPUESTA
Por más de 18 años, a través de diversas instituciones como CLAI, EIRENE y MAP, entre otras, colaboramos en muchos eventos en América Latina:
1985 Colombia: Armero.
1987 Ecuador: Terremoto .
1987 Venezuela: Deslaves .
1988 Brasil: Inundaciones.
198 9 Ecuador: Consolación y Vida .
1989 Nicaragua: H uracán Juana .
1989 Brasil: E scap e de radiación .
1990 Perú: T erremoto N.E
1990 Ecuador: T erremoto
1991 Cuba: Preventivo
1992 Nicaragua: Maremoto
1992 Perú: Preventivo
1992 Chile: Preventivo
1992 Bolivia: Preventivo
1993 Perú: Desplazados
1994 Ecuador: Deslaves
199 4 Honduras: Preventivo.
1996 Ecuador: Terremoto .
1997 Perú: Fenómeno de El Niño .
1998 Honduras: Huracán Mitch.
1998 Ecuador: Fenómeno de El Niño.
1999 Ecuador: Erupción.
2000 Ecuador: Refugiados
2000 Ecuador: Erupción.
2001 Perú: terremoto Arequipa
2001 Ecuador: Refugiados y desplazados
2001 El Salvador Terremotos
2001 Ecuador : Erupción Tungurahua
2003 Brasil: Formativo
2003 Uruguay: C. Económica
2003 Argentina: Inundaciones
2003 Ecuador: Formativo
2003 Bolivia: Formativo
2003 R. Dominicana: Formativo
2004 Argentina: Formativo
2004 Perú: Formativo
2004 México: Formativo
2004 Brasil: Formativo
2004 Perú: Formativo
2005Bolivia: Formativo
2005Ecuador: Formativo
Esta historia continuará...
El trabajo básico en la mayoría de casos consiste en formar facilitadores en intervención en crisis, o sea, personas en la capacidad de entender el proceso de las crisis, sus manifestaciones y que cuenten con herramientas para apoyar y acompañar a las personas en crisis, y así conseguir los resultados deseados.
Cuando hablamos de intervención en crisis no hablamos de terapia de crisis, sino de la posibilidad de acompañar a las personas en estas situaciones de una manera natural, con herramientas y destrezas sencillas, pero muy efectivas, que pueden desarrollar personas con educación media, que no necesariamente tienen que ser profesionales de la sicología o la psiquiatría.
Lo ideal es entrenar facilitadores, a partir de sus propias experiencias, con una metodología Constructivista-vivencial, entre las personas que viven en las mismas comunidades, que conocen su vecindario y pueden percibir las reacciones de quienes los rodean. Pueden ser maestros, pastores, sacerdotes, médicos enfermeras trabajadores sociales, bomberos, estudiantes, lideres naturales, entre otros.
A lo largo de mas de quince años hemos visto con satisfacción que, aunque de forma lenta, se ha ido incorporando en los de atención en desastres, la intervención en crisis, que aunque muchas veces no la percibimos, tiene un importantísimo peso en la recuperación sicosocial de los pueblos.
No tomar en cuenta ni atender la dimensión sicoemocional de la atención en desastres y su importancia, es como tener una mesa con tres patas, que en cualquier momento pierde su equilibrio y cae. Nuestra propuesta es que en todo proyecto de atención emergente y de reconstrucción y desarrollo se prevea, como parte integral de la misma, la atención psicoemocional que debe ser facilitada paralelamente con los procesos de reconstrucción física de las personas, familias y comunidades.
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