5. Recomendaciones para el seguimiento
El Encuentro, finalmente, consideró varios asuntos que podrían ser tomados en cuenta en sus recomendaciones específicas:
1. Es necesario que los órganos respectivos del CLAI consideren la importancia de darle un seguimiento a este Encuentro, lo cual incluye la pregunta sobre la continuidad de este grupo de representantes regionales, en el marco de las recomendaciones contenidas en la propuesta de acción indicada arriba.
2. En ese sentido, una vez que este documento sea tratado por el Secretariado, podría ser sometido a consideración de las Pre-Asambleas regionales, con miras a que sea estudiado por las iglesias y fortalecer así el criterio de la III Asamblea sobre la salud y las acciones que el CLAI tomar al respecto.
3. Ya sea en el marco de la III Asamblea o posterior a ella, el grupo -constituido en comité asesor del CLAI- podría retomar el criterio de la Asamblea y darle el seguimiento necesario que conlleven la propuesta de acción.
4. Consideramos que el plazo de organización de las distintas coordinaciones nacionales y regionales podra tomar desde principios de 1995 hasta mediados de 1997. Al cabo de ese período, el comité (éste o el que sea necesario constituir a nivel continental), debería practicar un proceso de evaluación y planificación con miras a una nueva propuesta con base en la experiencia hasta entonces realizada. Este proceso evaluativo y de planificación podría desarrollarse desde mediados de 1997 hasta principios de 1998.
5. Conviene anticipar la realización períodica de reuniones, por lo menos anual, de este comité a fin de ir evaluando, animando y mejorando la propuesta de acción, y además atendiendo acciones que el CLAI considere apropiadas para ser tratadas por el comité.
6. En cuanto a la relación de cooperación entre el CLAI y la CMC, se plantea como temario para ir definiendo esta relación las siguientes áreas:
. El intercambio de información, análisis y recursos.
. El apoyo que la CMC podría dar a las iglesias y organismos ecuménicos que desarrollan programas de salud en cuanto a asesoría y evaluación.
. La divulgación que la CMC, por medio de su órgano CONTACT, podría hacer de las experiencias que desarrollan las iglesias y el mismo CLAI.
. El apoyo que la CMC puede dar al CLAI en la consecusión de fondos destinados a la propuesta de acción contenida en este documento, o en propuestas futuras, sobre todo de cara a las agencias cooperantes.
. La coordinación de acciones en torno a temas de interés común, en la línea de la capacitación de cuadros y en la creación de criterios.
. La cooperación mutua a fin de facilitar, ambas partes, el acceso de una a la otra ante sus iglesias y organizaciones que sirven como referentes, en lo que respecta al campo de la salud integral.
7. El referente más directo que tendrá que usarse para tratar los asuntos sobre salud en el CLAI será la Secretaría General, hasta tanto el CLAI no defina una instancia o estructura que sea responsable de atender este proceso contenido en el documento.
Participantes:
Bch. Wanda I. Tabora, Puerto Rico
Dr. Adalto Matías de Magalhes, Brasil
Dr. Nelson Morales, Uruguay
Dr. Luis Bernardo Villalobos, Costa Rica
Srta. Margareta Sköld, Secretaria Ejecutiva de CMC
Dr. Eduardo Campaña, Equipo coordinador
Lcdo. Hugo Venegas, Ecuador
Sr. Larst Dedekin, CLAI
Dr. Carlos Terán, Equipo coordinador
Dr. Alberto Narvaes, Equipo coordinador
Dr. Hugo Noboa, Equipo coordinador
Rev. Rolando Soto M., CLAI
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