Home
Institucional
Documentos
Miembros
Contactos
Secretarias Regionales
Programas de Trabajo
Publicaciones
Links
WebMail

 

 


La naturaleza quiso que en el sistema reproductor se encontraran dos de las funciones más maravillosas del ser humano: el placer y la capacidad de engendrar la vida. Si la ciencia separa esas dos funciones es sólo a fin de estudiarlas y entenderlas mejor. Pero ambas constituyen dos planos de una misma realidad: la sexualidad humana. El sistema reproductor femenino es quizá el lugar más sagrado de la especie humana: allí se producirá la fecundación y el desarrollo del nuevo ser. Conocer el aparato reproductor de la mujer es acercarse a uno de los mayores misterios de nuestro mundo.


El aparato genital femenino consta de distintas partes que según su posición se pueden clasificar en órganos genitales externos e internos.

Se encuentra alojado profundamente dentro de la excavación pelviana. La pelvis constituye un marco óseo fuerte que realiza una función protectora.

Los órganos sexuales femeninos permanecen en un estado infantil aprox. hasta la edad de los 10 años. En los próximos 3 o 4 años se producen cambios tales como aumento gradual de los órganos reproductores, crecimientos de mamas, cambios en el contorno corporal, aparición de vello. Este período de cambios muestra su maduración con la aparición de la primera menstruación (menarca) a la edad aproximada de los 13 años, marcando el comienzo de la vida reproductiva. Esta en la mujer, se extiende hasta la edad de los 45 a 50 años. Luego de este período comienza el climaterio (cambio de vida), los períodos se vuelven irregulares o cesan para finalmente llegar a la menopausia donde se pierde definitivamente la menstruación, dejando atrás la función reproductiva.

Los ovarios, las trompas de Falopio, el útero y la vagina forman parte de los órganos genitales internos.

En la mujer los órganos genitales externos se encuentran relativamente ocultos en una estructura llamada vulva . Aquí podemos apreciar en forma externa dos estructuras llamadas labios mayores. Son repliegues cutáneos anchos, cubiertos externamente de vellos. Se unen por delante formando el monte de Venus y se pierden dorsalmente en la región anal. Rodean a la hendidura vulvar.

En el conducto vaginal, una delgada membrana llamada himen que ocluye la desembocadura de la vagina. Está membrana generalmente se rompe en las primeras relaciones sexuales, pero puede ocurrir que sea muy elástica y no se rompa o que se halla roto antes por otras circunstancias. Desde el punto de vista biológico constituye una protección antimicrobiana, hasta que la vagina cumpla con su función de cópula.

Al separar los labios mayores encontramos dos repliegues de piel finos, arrugados, sin vello denominados labios menores. Estos se unen por delante formando una especie de capuchón. Al levantar el capuchón encontramos el clítoris, el órgano más sensible y zona de máxima excitabilidad sexual de la mujer.

También al separar los labios menores encontramos:

  • Un orificio de pequeñas dimensiones denominado meato urinario, a través del cual desemboca la uretra por donde sale la orina.
  • Un orificio vaginal, lugar donde desemboca la vagina.
  • Las glándulas de Bartholin, que se encuentran a ambos lados del orificio vaginal. No son visibles por lo general, solo en procesos inflamatorios se las ve como puntos rojos. Su secreción lubrica al espacio comprendido entre los dos labios (vestíbulo vaginal).

Es la glándula sexual femenina encargada de formar células aptas para la reproducción y de secretar hormonas sexuales femeninas: estrógenos y progesterona.

Los ovarios se desarrollan al lado de los riñones y se acomoda en la fosa ovárica en la pared lateral de la pelvis, uno a cada lado del útero. Cada ovario pesa alrededor de 15 gramos , aproximadamente la mitad del peso de un testículo. Su forma se podría asemejar a una almendra grande, sus dimensiones son 4x2x2 cm en una mujer desarrollada. El polo superior se cubre por la boca fimbriada en forma de trompeta de la trompa uterina o de Falopio, y el polo inferior mira hacia el útero.

El ovario está cubierto por una capa de células especializadas: la capa germinativa. En su profundidad se encuentra el estroma cortical, una masa de tejido conectivo que posee folículos ováricos con un ovocito cada uno en distintas fases de maduración; y en la parte central encontramos la médula donde se encuentran nervios, vasos linfáticos y vasos sanguíneos grandes.

En el nacimiento ya se encuentran en el estroma cortical de cada ovario de 300000 a 400000 ovocitos, de los cuales solo 400 a 500 llegarán a la ovulación durante la vida sexual de la mujer y solo un 5% de ellos tendrán la posibilidad de ser fecundados.

En forma mensual durante cada ciclo menstrual unos 15 a 20 folículos crecen hasta llegar a un tamaño considerable, pero con excepción del que será ovulado, los demás degeneran. El folículo maduro se llama folículo de De Graaf y es el que rompe la superficie del ovario y es expulsado hacia la trompa de Falopio, proceso denominado ovulación, para encontrar al espermatozoide y realizar la fecundación. La ovulación generalmente se produce en el día 14 después del primer día del último período menstrual. Se caracteriza por la presencia de dolor en la zona abdominal, focalizado en el lado del ovario que esta ovulando.

Si el óvulo es fecundado, migra hacia la pared endometrial del útero para implantarse y comenzar el período embrionario de una gestación normal; así mismo el cuerpo amarillo aumenta de tamaño y se convierte en cuerpo amarillo gestacional que produce hormonas por un período de aprox. 3 meses. Si el óvulo no es fecundado, éste migra hacia el endométrio pero al no tener apoyo hormonal se descama con el resto de la pared endometrial formada en la menstruación y el cuerpo amarillo se transforma en cuerpo de albicans, no ejerciendo ninguna función.

Los ovarios son también una glándula endocrina, secretan estrógeno y progesterona, que controlan el ciclo menstrual, el desarrollo de los órganos sexuales secundarios y de las glándulas mamarias.



 
CLAI - Departamento de Comunicaciones - Inglaterra N32-113 y Mariana de Jesús - QUITO - ECUADOR
Tel: (593-2) 2504-377, Fax: (593-2) 2568-373 - E-mail: nilton@clai.org.ec