APARATO GENITAL MASCULINO

DESCRIPCIÓN - GENERALIDADES - CURIOSIDADES

      Básicamente, el aparato genital masculino lo componen el pene y los testículos, eso si... muy básicamente, pues dentro de la gran complejidad que de por si tiene el organismo humano, el aparato genital masculino es una autentica obra de ingeniería, una autentica muestra de equilibrio y perfección que -como tal- puede ser asimismo alterado por muchos factores. Todo el aparato genital masculino es comparable a una perfecta "cadena de producción" perfectamente sincronizada. Todo esto es muy complejo... Veamos si lo conseguimos explicar claramente.

EL TESTÍCULO Y LA PRODUCCIÓN DEL SEMEN

    ESCROTO, BOLSA DE PIEL EXTERNA QUE ALBERGA EL TESTÍCULO (1). CREMASTER, TEJIDO MUSCULAR RETRÁCTIL (2). TUBOS SEMINÍFEROS, MINÚSCULOS CANALES DONDE SE DESARROLLAN LOS ESPERMATOZOIDES (3). EPIDIMIO (4). CANAL DEFERENTE, EL TUBO DE SALIDA HACIA LA PRÓSTATA Y LAS VESÍCULAS SEMINALES (5). VENA Y ARTERIA TESTICULAR, PARA EL RIEGO SANGUÍNEO Y CORRECTA OXIGENACIÓN DEL TESTÍCULO (6). TEJIDO CONJUNTIVO (7).

Los testículos son la "fabrica". Estas dos glándulas en forma de huevo ( que por cierto son en todos los casos de forma desigual ) se encuentran cubiertos de una "bolsa cutánea" que se llama escroto. Pese a que al "tacto" parece que no, lo cierto es que cada testículo se encuentra en un departamento diferente de esa bolsa. Los testículos se forman en el abdomen del feto, y descienden a su sitio mas o menos cuando el embarazo llega a su termino. En algunos casos eso no es así y es precisa la intervención del medico, el cual prescribirá un tratamiento para forzar su descenso y en casos muy rebeldes en los que este descenso no se produce hay que recurrir a la cirugía para colocarlos en su ubicación correcta y definitiva.

    En el interior de la bolsa, una membrana constituye muchos compartimentos en los que se hallan los canales seminíferos. Al borde se encuentra la "zona de cultivo". Una vez que se han "fabricado" deben de ser enviados a la "zona de salida". Para ello dentro de los testículos existe una autentica red de canalización. Los llamados "conos eferentes" funcionarían siguiendo con el ejemplo hidrográfico la función de grandes colectores. Estos desembocan en el canal del epididimo, un tubo plegado en forma de acordeón y que si supuestamente pudiese ser estirado tendría una longitud aproximada de unos ocho metros.

    Cuando finaliza este conducto, este se conexiona con el canal deferente, también de forma cilíndrica, con unas paredes muy consistentes y de unos cuarenta centímetros de longitud. Este sube hacia la pelvis, rodea la vejiga y desciende nuevamente hasta alcanzar el conducto deferente del otro testículo. Estos se comunican con una bolsa, la vesícula seminal , que es el deposito donde se quedan los espermatozoides maduros. Esta vesícula mide unos cinco centímetros y tiene la capacidad aproximada de una eyaculación normal. Cuando esta esta muy llena, puede vaciarse de un modo reflejo e inconsciente, provocando lo que se denomina "polución nocturna". Que esto suceda, no debe de extrañar a nadie, y menos a un adolescente en el que "la maquina" se encuentra en esa edad a pleno rendimiento y máxima productividad.

En esta foto a la derecha, vemos la preparación microscópica de corte longitudinal de un testículo. En la misma se puede apreciar claramente el escroto, el epidídimo, el conducto deferente y el complejo entramado de los tubos seminíferos.

Siguiendo el camino del conducto deferente, este penetra en la próstata y luego se prolonga ya en uno de los dos canales de la uretra. Además de unas funciones como "válvula de paso", la próstata es la encargada de la producción de un elemento liquido que mezclado con el semen da lugar al liquido seminal que se vierte en la eyaculación. No se sabe con total exactitud cual es la función de ese liquido, pero parece ser que es una especie de "fluido conservante" para los espermatozoides. De forma y tamaño similar a una castaña, se encuentra situada por abajo de la vejiga y rodea ( como si fuese una rosquilla ) a la uretra. Tiene dos "válvulas" o "cierres". Uno de ellos se encarga de mantener la "dosis" de semen con la suficiente "presión" como para poder expulsar el semen con el "impulso" necesario en el momento de la eyaculación. La otra "válvula" tiene una especie de función de conmutador o de "llave de paso". En una de sus posiciones permite al semen salir al exterior a través de la uretra. En la otra posición, permite la expulsión de la orina. Solo puede adoptar de cada vez una de las posiciones, por lo que seria imposible eyacular y orinar a la vez. Finalmente la uretra discurre por el pene hasta su punta, para permitir la salida del semen y de la orina.

EL PENE. EL MECANISMO DE ERECCIÓN Y EYACULACIÓN

Si el testículo y el ciclo de producción del semen es complejo y refleja el grado de perfección que tiene el ser humano en todas su anatomía, el pene y su mecanismo de erección no le va a la zaga. Tal vez por considerarlo normal y por ser algo que nos acompaña en perfecto funcionamiento desde la infancia nunca nos hemos parado a pensar como funciona ni hemos sido conscientes de la cadena de órganos y funciones que actúan conjunta y sincronizadamente para que su funcionamiento sea correcto.

LA URETRA (2) DA SALIDA A LA VEJIGA (1). EN EL INTERIOR DE LA PRÓSTATA (3) VIERTEN LOS CANALES EYACULA-DORES (4) QUE LLEGAN DESDE LAS VESÍCULAS SEMINALES (5). TAM-BIÉN EN LA URETRA VIERTE LA GLÁNDULA DE COWPER (6) . LA URETRA PENETRA EN EL PENE (7) Y TERMINA EN EL GLANDE (8) POR UN MEATO (9). UN TESTÍ-CULO (10) CON SU EPI-DIMIO (11) EN EL ES-CROTO. UN CANAL DE-FERENTES

El pene cuelga hacia abajo por delante del escroto, es decir, por delante de las bolsas que contienen los testículos. En estado normal o "fláccido", mide entre cinco y trece centímetros. Cuando se produce la erección aumenta considerablemente de tamaño, de grosor y adquiere gran dureza. En esas circunstancias, sus dimensiones oscilan entre los diez y veintidós centímetros y apunta -generalmente- hacia arriba. Decimos generalmente porque no siempre es así, y por muchos factores puede estar incurvado hacia distintas posiciones sin que -en principio- ello suponga un problema en su funcionamiento.

    Podemos dividir el pene en tres partes. La raíz, que es la parte del pene que se une al abdomen, el tronco, la parte mas larga del pene, y el glande al otro extremo que es la parte más sensible del pene. En su punta se encuentra el meato urinario, abertura en la que desemboca la uretra y permite la expulsión del semen y la orina. El glande se encuentra cubierto por un pliegue de piel llamado prepucio que esta unido al glande por un pequeño filamento de piel denominado frenillo. Cuando se produce la erección, esta piel se desplaza completamente hacia atrás, dejando el glande al descubierto. Con el fin de facilitar este desplazamiento, la piel del glande y del prepucio fabrican un lubricante llamado esmegma. Esta sustancia -en caso de una higiene defectuosa del pene- tiene tendencia a acumularse entre el prepucio y el surco coronal, que es el formado por el glande en su unión al tronco formando una "pasta" amarillenta que -además de tener un terrible olor- puede ser la desenca-denante de infecciones en la zona. Cuando esta piel no se desplaza ni espontánea ni manualmente hacia atrás, hablamos entonces que el individuo padece FIMOSIS .

El pene esta formado por tres grandes áreas compues-tas por dos tipos de tipos de tejidos.

Un cuerpo esponjoso situado en la parte central/inferior del pene y dos cuerpos cavernosos situados a ambos lados del tronco del pene. Los cuerpos cavernosos son los protagonistas directos de la erección. La zona asimismo es muy rica en terminaciones nerviosas (responsables de la transmisión de estímulos) y una extensa red de vasos sanguíneos.

    Cuando el cerebro recibe una orden o un impulso sexual directo o indirecto (pues esta comprobado que la erección puede sobrevenir por estímulos de carácter no sexual ), la cantidad de sangre que entra en esas zonas aumenta de forma espectacular. Una especie de "válvula" permite la llegada de la sangre al pene, pero impide su retorno. Ese "inflado" con sangre es lo que provoca el gran aumento de tamaño, grosor, endurecimiento y color mas rojizo del pene. La erección se prolonga por la tensión de los músculos insertados en la parte superior de los cuerpos cavernosos.

    Durante todo este proceso, las glándulas de Cowper van segregando un líquido que lubrica la uretra para favorecer la expulsión del semen. Una vez que la parte "mecánica" esta en perfecto estado de funcionamiento, a medida que se aproxima el orgasmo el sistema nervioso pasa a "dirigir" todo el proceso. El momento de la eyaculación se distingue -como todos los varones sabemos- por una sensación extremadamente placentera que acompaña la emisión del semen. En ese momento, se producen contracciones en las vesículas seminales y en los canales deferentes. El semen avanza a base de impulsos espasmódicos hacia la uretra. Los esfínteres uretrales de la próstata efectúan su función de "válvula" que mantienen cerrado el paso al semen que es presionado -cada vez mas- por las contracciones de las vesículas seminales. Llegado al "punto", la válvula se abre de repente proyectando el semen hacia el exterior. Instantes después, se produce una relajación nerviosa, se relajan los músculos de los cuerpos cavernosos y la sangre va retornando al sistema circulatorio volviendo el pene paulatinamente a su estado de reposo. Este proceso puede repetirse, pero es preciso "un tiempo de reposo" que varía mucho de un individuo a otro.

    Todo este proceso -como es lógico- puede presentar problemas de funcionamiento, tanto desde el punto de vista de la capacidad reproductiva (esterilidad) como de capacidad para obtener y mantener una erección lo suficientemente firme como para permitir la penetración (impotencia) .

    Tratar todos estos trastornos se sale del propósito de estas paginas. Si debe de reflejarse, que en mas del 90% de los casos de impotencia , el responsable es el componente psicológico. La fatiga nerviosa, los cambios bruscos climáticos, el stress de las grandes ciudades, las inseguridades y los trastornos de identidad sexual son los responsables de estas impotencias pasajeras.

 

© CLAI - Departamento de Comunicaciones - Inglaterra N32-113 y Mariana de Jesús - QUITO - ECUADOR
Tel: (593-2) 2504-377, Fax: (593-2) 2568-373 - E-mail:
niltongiese@clailatino.org